Los ADR, siglas del inglés American Depositary Receipt, son certificados que permiten a los inversores norteamericanos negociar en acciones de compañías que fueron constituidas fuera de Estados Unidos en los mercados de valores de este país. Estos certificados son emitidos por instituciones financieras de Estados Unidos y cotizan en mercados estadounidenses, simplificando la compra de acciones en el extranjero. Los dividendos y beneficios resultantes de los movimientos del precio de la acción serán entregados en dólar americano.
Los ADR también pueden ser adquiridos por inversores residentes fuera de los Estados Unidos. Algunos inversores pueden utilizar un ADR para especular en ciertos valores en sus mercados locales después de que el mercado haya cerrado.
Para las compañías de fuera de los EE. UU., los ADR son una buena manera de obtener capital y ganar más exposición entre los inversores de acciones norteamericanas.
Qué diferencia hay entre un CEDEAR y un ADR
Mientras que los CEDEARs representan acciones de empresas extranjeras que no cotizan en el país, los ADR son acciones de empresas argentinas que cotizan en mercados del exterior.
La cotización del CEDEARs dependerá no solo de la evolución del activo subyacente (la acción o ETF del exterior), sino también del movimiento del tipo de cambio libre (CCL). En consecuencia, la evolución de la brecha entre el CCL y el oficial es captado por el precio en pesos del certificado. Por lo tanto, son activos útiles para dolarizar carteras. En consecuencia, los riesgos de la inversión en CEDEARs son lógicamente los mismos que en las acciones o el subyacente que compone el ETFs, según sea el caso. Se identifican así riesgos derivados de la misma compañía, o del mercado en general, y la coyuntura económica.
Mientras que, en cuanto a riesgos inherentes estrictamente al mercado local, debemos mencionar sin dudas la liquidez. El volumen de negocios concentrado en estos instrumentos es inferior al de las acciones locales, y aunque hay varios CEDEARs listados son pocos los que gozan de una liquidez recomendable. En este sentido, es importante a la hora de tomar una decisión de compra, tener en cuenta cuándo fue la última vez que operó y el promedio de operaciones diarias.
Qué diferencia hay entre ADR y acciones
Los ADRs se diferencian de las acciones directas en que representan un título que representa un número determinado de acciones de la empresa emisora, mientras que las acciones son el título real de propiedad sobre una parte de la empresa. En este sentido, los ADRs tienen la ventaja de que ofrecen una forma más sencilla de invertir en empresas extranjeras, sin tener que lidiar con las complejidades de las transacciones internacionales.
Sin embargo, los ADRs también tienen algunos inconvenientes. Por ejemplo, pueden tener una mayor volatilidad que las acciones directas, ya que su precio se ve afectado por la fluctuación del tipo de cambio entre el dólar americano y la moneda local. Además, los ADRs pueden tener comisiones de compraventa más altas que las acciones directas.
Para elegir entre ADRs o acciones directas, tener en cuenta las necesidades y objetivos de inversión individuales. Si bien los ADRs pueden ser una opción más conveniente para algunos inversores, las acciones directas pueden ser más apropiadas para otros. Es importante considerar todos los factores relevantes antes de tomar una decisión de inversión.
Beneficios de invertir en ADRs
Los ADRs ofrecen varios beneficios a los inversores, entre ellos:
- Facilidad de acceso: Permiten a los inversores acceder a empresas extranjeras sin tener que lidiar con las complejidades de las transacciones internacionales.
- Liquidez: Los ADRs son más líquidos que las acciones directas, lo que facilita su compra y venta.
- Diversificación: Los ADRs permiten a los inversores diversificar sus carteras de inversión incluyendo acciones de empresas extranjeras.
- Transparencia: Los ADRs están regulados por la Securities and Exchange Commission (SEC), lo que garantiza la transparencia y la seguridad de la inversión.
Riesgos de invertir en ADRs
Los ADRs también presentan algunos riesgos, entre ellos:
- Fluctuación del tipo de cambio: El valor de los ADRs puede verse afectado por la fluctuación del tipo de cambio entre el dólar americano y la moneda local.
- Comisiones de compraventa: Los ADRs pueden tener comisiones de compraventa más altas que las acciones directas.
- Riesgo político: El riesgo político de los países donde se encuentran las empresas emisoras puede afectar el valor de los ADRs.
Conclusión
Los ADRs son una herramienta de inversión útil para aquellos que buscan diversificar sus carteras y acceder a empresas extranjeras. Sin embargo, es importante considerar los riesgos y beneficios antes de invertir en ADRs.
Recuerda que esta información es solo para fines educativos y no debe considerarse como asesoramiento financiero. Siempre es mejor consultar con un asesor financiero antes de tomar decisiones de inversión.
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