En un entorno en constante cambio, la pregunta sobre qué moneda puede reemplazar al dólar como moneda de reserva global se vuelve cada vez más relevante. El dominio del dólar ha sido un factor clave en la economía mundial desde la Segunda Guerra Mundial, pero la creciente influencia de otras potencias, como China, y la búsqueda de un orden financiero más equitativo por parte de los países en desarrollo, están desafiando su hegemonía.

¿Por qué el euro y el yuan han fallado en ganar terreno contra el dólar? Cada moneda tiene su propia explicación. Los mercados financieros frenan la expansión del euro. A pesar de que la economía de la Unión Europea es grande, sus mercados de capitales no están integrados. Solo algunos miembros de la eurozona tienen una calificación crediticia AAA, y los bonos de estos países suelen ser mantenidos por los bancos de la región para cumplir con los requisitos de capital y liquidez.
La falta de profundidad y liquidez en la reserva de activos de la región no ha permitido que el euro desempeñe un papel importante como moneda de reserva internacional, según el profesor Eichengreen. Como resultado, el euro ha rondado constantemente el 20% de las reservas totales globales.
En 2020, el Banco Central Europeo emitió bonos para recaudar capital durante la pandemia. Esta fue la primera vez que el BCE lo hacía, y la escala de la emisión despertó esperanzas de que la UE estuviera en posición de emitir suficiente deuda en euros para impulsar su posición como moneda de reserva. Sin embargo, esta parece haber sido una medida aislada, ya que el banco central se ha abstenido de realizar movimientos similares en respuesta a eventos más recientes, como la invasión rusa de Ucrania y la posterior crisis energética.
Fuera del euro, el yuan chino es otro contendiente. Aunque solo representa el 2,3% de las reservas globales, está respaldado por la segunda economía más grande del entorno y hay expectativas de que pueda alcanzar una participación mucho mayor.
Sin embargo, la moneda china enfrenta problemas similares al euro, ya que sus mercados financieros no tienen la liquidez suficiente para soportar la demanda asociada al estatus de moneda de reserva. Además, los mercados financieros de China no están completamente abiertos a los inversores extranjeros.
También existen restricciones políticas a la internacionalización del yuan, según el profesor Eichengreen: "Cada moneda internacional y de reserva líder en la historia ha sido la moneda de una república o democracia, donde existen mecanismos de control para evitar acciones arbitrarias por parte del gobierno".
¿Cuándo sale la moneda de los BRICS?
La reducción de riesgos está reemplazando al desacoplamiento como palabra clave para describir los puntos críticos políticos y económicos en el ámbito internacional actual. Al igual que los países occidentales están enfatizando la reducción de riesgos en el comercio y la inversión con China a nivel de la cadena de suministro, los países no occidentales también están reduciendo los riesgos en respuesta a las sanciones económicas encabezadas por Occidente contra Rusia, después del estallido de la guerra ruso-ucraniana. La negativa de los países en desarrollo a alinearse con la política occidental sobre la guerra y las sanciones contra Rusia ha dado lugar a un creciente discurso sobre el papel político del Sur Global en la escena internacional. La creciente influencia económica y política del Sur Global se puso de manifiesto en la cumbre de los BRICS celebrada en Sudáfrica en 2023, en la que Argentina, Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) fueron invitados a formar parte de la organización, entre decenas de aspirantes. La agrupación BRICS parece destinada a convertirse en una importante plataforma política y económica internacional que represente los intereses del Sur Global. Este acontecimiento remodelará profundamente el futuro orden internacional.
Las sanciones económicas occidentales contra Rusia han tenido un impacto significativo en las economías en desarrollo del Sur Global. En primer lugar, las sanciones energéticas occidentales y el desacoplamiento de Rusia han perturbado las relaciones relativamente estables entre la oferta y la demanda que existían desde hacía tiempo en el mercado energético internacional. Al cesar la cooperación energética ruso-europea, la industria energética rusa se vio obligada a dirigirse al mercado de Asia-Pacífico, exportando petróleo y gas a precios bajos. A su vez, la respuesta estratégica de Rusia ejerció una gran presión en otros productores de energía, obligándolos a competir ferozmente en el mercado de Asia y el Pacífico. Esta pugna está alterando el panorama geopolítico y el equilibrio del poder político y económico internacional.
En segundo lugar, las sanciones económicas impuestas por los países occidentales a Rusia han llevado a la reorganización de la cadena de suministro internacional. A medida que las empresas y proveedores occidentales se retiran del mercado ruso, Rusia se ve obligada a encontrar nuevas fuentes de bienes y componentes. Esto ofrece importantes oportunidades de negocio para que empresas de otros países entren en el mercado ruso.
En tercer lugar, las sanciones financieras de los países occidentales han congelado las reservas de divisas de Rusia y confiscado los activos de algunos rusos ricos. En muchos países, estas medidas han despertado preocupación y los han impulsado a transferir activos en dólares estadounidenses desde países desarrollados o a buscar activamente sustitutos a la divisa norteamericana, lo que se ha convertido en una de las importantes fuerzas impulsoras de la actual desdolarización.
Este artículo analiza el impacto de la reducción de riesgos de los países del Sur Global en el futuro orden económico internacional. En primer lugar, estos esfuerzos se concretan en la desdolarización. Los países del Sur Global están tratando de limitar el uso del dólar en el comercio internacional reforzando la soberanía monetaria y la seguridad económica nacional. Este movimiento está separando el sistema comercial internacional del sistema financiero internacional, que desde el final de la Segunda Guerra Mundial han estado estrechamente vinculados por la moneda clave, el dólar estadounidense. En el pasado, esta divisa, como moneda de reserva de los países del sistema financiero internacional, se utilizaba no sólo para la fijación de precios de los productos básicos, sino también para las liquidaciones comerciales transfronterizas y los préstamos interbancarios, lo que aumentaba enormemente la eficacia y la conveniencia de las liquidaciones en el sistema comercial multilateral regido por el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (el GATT) y la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Sin embargo, la militarización del dólar estadounidense por parte de Occidente ha impulsado a los países del Sur Global a buscar liquidaciones en monedas locales. Esta dinámica probablemente pondrá “patas arriba” el sistema de pagos y liquidaciones comerciales internacionales dominado por el dólar, lo que debilitará o incluso acabará con su estatus de moneda mundial clave y remodelará el orden financiero internacional.
En segundo lugar, aunque en el debate sobre la desdolarización muchos abogan por la sustitución del dólar estadounidense por el yuan chino (RMB) como nueva moneda mundial clave, es poco probable que esto ocurra a corto plazo. La mayoría de los partidarios de la liquidación del RMB son importantes exportadores de energía que tienen grandes superávits comerciales con China. Aunque la internacionalización del RMB está llamada a despegar en el futuro, a menos que la militarización del dólar estadounidense se intensifique o que su credibilidad se vea destruida por una grave crisis de deuda en Estados Unidos, es poco probable que el yuan sustituya al dólar a corto plazo, debido a diversas condiciones objetivas. Lo más probable que suceda en el futuro es que el estatus del dólar estadounidense se vea erosionado por diversas medidas de reducción de riesgos por parte de los países del Sur Global, y que el sistema financiero internacional pase del predominio del dólar estadounidense a la coexistencia de varias divisas importantes, incluyendo el dólar estadounidense, el yuan, el euro y la divisa de los BRICS.
En tercer lugar, en una situación en la que coexisten varias monedas importantes, el mayor denominador común para que los países del Sur Global actúen conjuntamente es establecer un valor de referencia para las liquidaciones en sus monedas locales y una plataforma de intercambio que respalde dichas liquidaciones. La gran demanda de una referencia de valoración de este tipo brinda una oportunidad para la creación de una moneda BRICS. La mayoría de los países del Sur Global no desean tomar partido en las cuestiones político-económicas mundiales. Lo que buscan es un entorno multipolar y la creación de plataformas internacionales más igualitarias y justas, que representen mejor sus intereses, para poder protegerse de los riesgos que plantea el actual orden económico internacional. Al abogar por la desdolarización, estos países pretenden mitigar los diversos riesgos que plantea el dólar estadounidense, no enfrentarse a él. Por lo tanto, la perspectiva tradicional –es decir, que el sistema financiero internacional debe tener una moneda dominante y, puesto que el dólar ya no es viable, debe ser sustituido por el yuan– puede resultar inadecuada para captar el quid de la situación global, ya que el entorno se enfrenta a “grandes cambios nunca vistos en un siglo” (百年未有之大变局, bǎinián wèi yǒu zhī dà biànjú).
La guerra entre Rusia y Ucrania está cambiando profundamente el orden internacional: por un lado, los países occidentales están tratando de romper con ese orden unificado y liderado por Estados Unidos en la posguerra fría y volver al panorama de la coexistencia de los dos sistemas enfrentados durante el periodo de la guerra fría. Por otro lado, los países del Sur Global, a través de medidas de reducción de riesgos, han comenzado a poner en marcha la construcción de un entorno multipolar, que en el pasado era sólo palabrería. Tanto si se trata de la reducción de riesgos de China y Rusia por parte de Occidente como de la reducción de riesgos de Occidente por parte de los países del Sur Global, el rasgo común es el debilitamiento del actual orden económico internacional dominado por Occidente y la promoción de un entorno más multipolar.
El impacto de las sanciones económicas occidentales a Rusia
Esta sección analiza la relación entre la reducción de riesgos, la desdolarización y la divisa de los BRICS, y el impacto que las sanciones económicas occidentales contra Rusia han tenido en esta dinámica en el Sur Global.
(i) Cambios en el mercado energético internacional
A raíz del estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania, tanto Europa como Estados Unidos prohibieron las importaciones de crudo, productos refinados del petróleo y carbón procedentes de Rusia, lo que provocó un fuerte descenso de las exportaciones energéticas rusas a Europa. Las exportaciones de gas ruso se desplomaron un 25,1% en 2022, debido a que los países europeos interrumpieron sus compras y al sabotaje del gasoducto Nord Stream. El desacoplamiento energético de Europa ha obligado a Rusia a acelerar sus esfuerzos en los mercados de Asia-Pacífico. En 2022, las importaciones chinas de gas ruso por gasoducto y gas natural licuado (GNL) se multiplicaron por 2,6 y 2,4, hasta 980 y 750 millones de dólares, respectivamente.1
En el sector petrolero se han producido tendencias similares. En 2021, antes de que estallara la guerra, el 8% de las importaciones de petróleo de Estados Unidos procedían de Rusia. Después que estalló la guerra, Estados Unidos prohibió las importaciones de energía rusa.2 En diciembre de 2022, la Unión Europea (UE), el Grupo de los Siete (G7) y Australia implementaron un embargo sobre el petróleo ruso y establecieron un techo de precio de exportación. Esto obligó a Rusia a reducir significativamente los precios del petróleo y cambiar su enfoque exportador a la región de Asia y el Pacífico. Como grandes consumidores de energía, India, China y Turquía han aumentado significativamente sus importaciones de crudo ruso.3 En 2022, las importaciones chinas del recurso se dispararon un 8% y Rusia se convirtió en el segundo mayor proveedor de petróleo crudo a China.4 Actualmente, las importaciones indias de petróleo ruso han experimentado el mayor aumento, con un incremento de más del 9% desde diciembre de 202Las importaciones de carbón de China desde Rusia también crecieron un 20% en 2022, alcanzando 68,06 millones de toneladas. La producción de carbón térmico de la India procedente de Rusia aumentó casi un 15% en 2022, alcanzando los 16800 millones de toneladas.5
(ii) Reestructuración de la cadena de suministro
Se restringió la exportación de muchas tecnologías originarias de Estados Unidos a Rusia y Bielorrusia. Los exportadores estadounidenses ahora deben solicitar licencias para exportar computadoras, equipos de comunicaciones, sensores, láseres, tecnología de navegación, aeroespacial y de propulsión a Rusia. Las nuevas sanciones contra Rusia también restringen los productos mencionados anteriormente producidos por otros países que utilizan tecnología estadounidense.6 Desde febrero de 2022, las exportaciones europeas a Rusia afectadas por las sanciones ascendieron a 4900 millones de euros, incluyendo productos asociados a computadoras cuánticas, chips avanzados, dispositivos y software electrónicos, maquinaria y equipos de transporte, equipos para la industria energética, tecnología y servicios, productos y tecnologías aeroespaciales, productos marítimos y tecnología de radiocomunicación, productos de doble uso tanto para utilización militar como civil, accesorios de lujo, etc.7
La retirada masiva de empresas estadounidenses, europeas, japonesas y surcoreanas de Rusia ha creado oportunidades para que empresas de otros países entren en el mercado ruso. Por ejemplo, la cuota conjunta de Samsung y Apple en el mercado ruso de teléfonos móviles, que llegó a ser del 53% a finales de 2021, cayó a sólo el 3% a finales de 202Mientras tanto, la cuota de los teléfonos móviles chinos en el mercado ruso pasó del 40% a finales de 2021 al 95% a finales de 2028 También se observa una tendencia similar en el mercado automovilístico ruso: las marcas alemanas BMW y Mercedes-Benz desaparecieron del mercado ruso, mientras que las chinas Chery, Great Wall y Geely entraron entre las diez primeras. Según las estadísticas, a pesar de las sanciones económicas que provocaron una fuerte contracción en el mercado automovilístico ruso, las ventas de automóviles fabricados en China aumentaron un 7% en Rusia en 2029
(iii) Evitar riesgos financieros
Después del estallido de la guerra ruso-ucraniana, los países occidentales expulsaron a Rusia del sistema SWIFT y los bancos europeos y estadounidenses congelaron hasta 300.000 millones de euros de las reservas de divisas del banco central ruso y 2500 millones de euros de las propiedades de los empresarios rusos sancionados.10 En el pasado, el entorno confiaba profundamente en el dólar estadounidense como una “moneda de refugio seguro”, pero ahora las sanciones financieras de Occidente a Rusia han constituido un “default selectivo” de facto.11 Muchos países en desarrollo, incluidos aliados tradicionales de Estados Unidos como Arabia Saudita, han comenzado a preocuparse de que si algún día se ubican en el lado opuesto de Estados Unidos en disputas geopolíticas, los activos en dólares que poseen ya no estarán seguros. En India y otros países también han sostenido que las sanciones contra Rusia han provocado fluctuaciones en los precios de los alimentos y la energía, afectando a los pobres de todo el entorno. A medida que la relación entre China y Estados Unidos se vuelve cada vez más tensa, la preocupación de la gente aumenta debido a la crisis que las sanciones estadounidenses podrían causar. Aunque el dólar es la moneda de liquidación comercial más popular en el entorno, China es la nación comercial más grande del entorno. Ante esta incertidumbre en la política y la economía internacionales, algunos países piensan que en lugar de reducir el comercio con China, es mejor disminuir el uso de dólares estadounidenses en el comercio internacional.12
El ejemplo de Suiza muestra cómo el comportamiento adoptado por algunos países para evitar los riesgos financieros que plantean las sanciones contra Rusia puede, de hecho, perjudicar al sector financiero occidental. Antes del estallido de la guerra, el 80% de las mercancías rusas se comercializaban a través de Suiza, por un valor de 1000 millones de dólares. Al mismo tiempo, el 30% de las propiedades privadas rusas en el extranjero se almacenaban en Suiza. Después que estalló la guerra, Suiza renunció a su neutralidad y participó en las sanciones financieras de la Unión Europea contra Rusia. Sólo Credit Suisse ha congelado 1000 millones de francos suizos en activos rusos, más de un tercio de los activos de ese país en Suiza. El gobierno federal suizo congeló las propiedades de rusos y bielorrusos incluidos en la lista de sanciones por un valor de 000 millones de francos suizos. También exigió a los bancos locales que informaran sobre la lista de rusos con depósitos de hasta 100.000 francos suizos y les prohibió aceptar nuevos depósitos superiores a esta cantidad. A mediados de noviembre de 2022, la lista ya incluía a 500 personas, con depósitos por un valor de 4100 millones de francos suizos.13 Estas sanciones han provocado que personas ricas de varios países comiencen a sacar fondos de Suiza. Por ejemplo, Credit Suisse registró importantes retiros de clientes en 2022, alcanzando 11000 millones de dólares solo en el último trimestre. La crisis de desinversión se vio agravada por el posterior colapso de muchos bancos estadounidenses y la negativa del Banco Nacional Saudita, el mayor accionista de Credit Suisse, a aumentar su capital. Credit Suisse se enfrentó a la quiebra y finalmente fue adquirido por UBS a petición del gobierno suizo. El destacado banquero suizo Josef Ackermann señaló que el gobierno suizo había puesto en peligro el Estado de derecho y los derechos de propiedad al hacer pagar a individuos por las acciones del gobierno ruso. Los ciudadanos de otros países pensarán que el gobierno suizo haría lo mismo en el futuro para hacerles pagar por los agravios cometidos por los gobiernos de sus países de origen. La confiscación de los bienes de particulares rusos ha sido devastadora para la industria financiera suiza.
Sanciones financieras y trueque
El impacto de las sanciones occidentales a Rusia en los países del Sur Global está entrelazado en tres áreas: el mercado energético, la cadena de suministro y las finanzas internacionales. Por lo tanto, el comportamiento de reducción de riesgos del Sur Global se encuentra estrechamente conectado a los tres ámbitos.
Después que los países occidentales expulsaran a Rusia del sistema SWIFT en marzo de 2022, las exportaciones rusas de energía no pudieron ser liquidadas en dólares o euros. La contramedida de Rusia fue exigir a los países hostiles que paguen en rublos cuando compran energía rusa. Si estos países no tenían rublos, tenían que abrir cuentas en bancos rusos para depositar dólares y euros, que luego se convertirían en rublos para el pago. Como los países europeos no pudieron desvincularse completamente del gas ruso de forma inmediata durante la mayor parte de 2022, tuvieron que convertir sus euros y dólares en rublos para pagar. De este modo, el tipo de cambio del rublo se vio fuertemente respaldado durante un tiempo. Llegó un momento en que su valor era incluso superior al que tenía antes de la guerra.
La utilización del dólar como arma y las contramedidas de Rusia han dado a los países del Sur Global una nueva comprensión de la relación entre el sistema financiero internacional y el sistema de comercio internacional. En primer lugar, el valor del dólar estadounidense como moneda para los acuerdos internacionales ha perdido importancia para los países que enfrentan sanciones occidentales y se encuentran en una crisis geopolítica o en una guerra, porque no pueden comprar lo que quieren incluso si tienen reservas en esa divisa. En segundo lugar, en entornos tan extremos, un país sólo puede comerciar con otros para obtener recursos clave si dispone de energía, recursos o capacidad de fabricación industrial.14 En tercer lugar, para reducir el riesgo de no poder comprar cosas en condiciones de guerra o enfrentar sanciones, es necesario establecer relaciones de cooperación sólidas en tiempos de paz con varias economías que puedan proporcionar suministros importantes. Finalmente, si el comercio entre los principales productores de energía, recursos y productos industriales puede liquidarse en monedas locales, es posible reducir en gran medida su dependencia del dólar estadounidense.
Con el desplazamiento de las exportaciones energéticas de Rusia hacia Asia-Pacífico y la intensificación de la competencia por este mercado regional, los principales exportadores de energía y recursos están ampliando su cooperación con China por varias razones. En primer lugar, estos países tienen superávit comercial con China de donde también importan enormes cantidades de productos manufacturados. Para aunar intereses estratégicos, están más dispuestos a liquidar el comercio en yuanes. Por ejemplo, China ha firmado, o tiene intención de firmar, acuerdos para liquidar el comercio bilateral en RMB con los principales países de recursos energéticos (como Arabia Saudita, Rusia, Brasil, Irak, Irán y Argentina), los cuales tienen decenas de miles de millones de dólares de superávit comercial con China y pueden utilizar el yuan para comprar más productos manufacturados e infraestructuras directamente a ese país. En segundo lugar, en condiciones extremas, este comercio bilateral puede ser objeto de trueque. Así, para estos países ricos en energía, la cooperación con China, una potencia manufacturera, puede reducir el riesgo de no poder obtener suministros vitales en caso de que se enfrenten a una grave crisis internacional. En tercer lugar, a través de la cooperación con China pueden combinar el comercio bilateral de recursos energéticos con sus necesidades de desarrollo económico a mediano y largo plazo, obteniendo de China la inversión, la tecnología y la infraestructura necesarias para el desarrollo industrial, en particular de las industrias de alta tecnología.
En diciembre de 2022, la declaración conjunta emitida por China y los países del Golfo comenzó a cambiar fundamentalmente el paradigma de cooperación estratégica entre esa región y las potencias extranjeras. Desde la Segunda Guerra Mundial, la cooperación estratégica entre los países del Golfo y Estados Unidos siempre ha consistido en el intercambio de “petróleo por seguridad”: los países del Golfo garantizan el suministro de petróleo a Estados Unidos, que, a su vez, proporciona garantías de seguridad para la región, incluida la venta masiva de armas. Los países del Golfo utilizan los ingresos del petróleo para comprar grandes cantidades de bonos del Tesoro estadounidense e invertir en activos denominados en dólares, formando así un sistema de petrodólares.15
A medida que Estados Unidos comenzó a explotar petróleo, gas y petróleo de esquisto en alta mar, no sólo redujo significativamente su dependencia de la energía del Medio Oriente, disminuyendo así el valor estratégico de la región del Golfo, sino que también se convirtió en un competidor en el mercado energético internacional.16 Antes de la guerra entre Rusia y Ucrania, Estados Unidos y los países del Golfo ya habían empezado a distanciarse. Tras el estallido de la guerra, la desvinculación de Europa de la energía rusa y el giro de Rusia hacia el mercado energético de Asia-Pacífico han acelerado enormemente esta tendencia. A diferencia de la cooperación “petróleo por seguridad” entre los Estados del Golfo y Estados Unidos, la cooperación con China se basa en una “cooperación integral en el sector energético”: China invierte en las industrias energéticas derivadas de los Estados del Golfo, mientras que éstos utilizan su experiencia en el desarrollo de sus industrias energéticas derivadas, incluida la exploración y extracción conjunta de petróleo y gas en el Mar de China Meridional. El antiguo paradigma de “petróleo por armas” está siendo sustituido por un nuevo paradigma de “petróleo por desarrollo”,17 que se refleja en el reciente consenso de cooperación alcanzado entre China, Arabia Saudita, Rusia, Brasil y otros países.18
El orden económico internacional liderado por Estados Unidos se basa en las finanzas, enfatizando el patrón dólar y a Estados Unidos como principal proveedor de liquidez. El nuevo orden económico internacional promovido por China y los países del Sur Global se basa en el comercio: intercambio de energía y recursos por productos industriales e infraestructura. Este nuevo orden económico internacional se basará menos en las divisas y más en las materias primas, lo que provocará mayores tasas de inflación en Occidente. Durante el gobierno de Nixon, el entonces Secretario del Tesoro estadounidense, John Connally, dijo: “El dólar es nuestra moneda, pero es vuestro problema”. Según Zoltan Poszar, antiguo analista de Credit Suisse, esta frase está siendo sustituida por un nuevo lema: “Nuestra materia prima, su problema”.19
Yuan o moneda común?
¿A dónde irá la desdolarización en el Sur Global? En el debate actual, muchos creen que el yuan reemplazará al dólar, mientras que otros tienen grandes esperanzas en una moneda común respaldada por el petróleo. Pero ambos caminos tienen sus retos.
Veamos primero la internacionalización del RMB. Desde una perspectiva geopolítica, se considera una gran amenaza para el dólar estadounidense. Estados Unidos no sólo se opondrá a ella, sino que también ejercerá presión sobre otros países. Un ejemplo típico reciente es que, aunque Arabia Saudita ha mencionado que podría considerar el uso de otras monedas para liquidar el comercio de energía, aún no ha adoptado una posición oficial clara. En marzo y abril de este año, el gobierno indio dejó claro que se oponía al uso del RMB por parte de las empresas indias para liquidar las importaciones de energía de Rusia. En julio, bajo la presión de Rusia, India tuvo que poner una pequeña parte de las importaciones energéticas en RMB. Sin embargo, esto se debe a que, bajo las sanciones económicas occidentales, Rusia exportó petróleo a la India a un precio muy bajo, por lo que los enormes beneficios que obtuvo la India superaron con creces sus preocupaciones geopolíticas sobre la creciente influencia del RMB. Los exportadores de recursos energéticos son relativamente más receptivos a la liquidación en RMB porque todos ellos tienen grandes superávits comerciales con China. Para los países con grandes déficits comerciales con China, la liquidación en RMB no resolvería sus problemas de costos de liquidación con el dólar estadounidense, sino que, de hecho, sería más costosa.
Además, la sustitución del dólar por el RMB seguiría sin resolver la paradoja responsable de la disfuncionalidad del sistema monetario internacional. Como señaló el economista brasileño Paulo Nogueira Batista Jr., “la contradicción fundamental […] reside en el hecho de que el sistema internacional depende de una moneda nacional única, gestionada según los intereses del Estado que la creó”. Estados Unidos tiende a formular políticas financieras al servicio de sus propios intereses, que no siempre coinciden con los del sistema financiero internacional y, en muchos casos, ambos entran en conflicto. Así pues, aunque los países del Sur Global sigan trabajando por la desdolarización, no apoyarían que la moneda de otro país asumiera el papel del dólar estadounidense como nueva divisa clave.20
Hasta ahora, la internacionalización del renminbi no ha tomado como referencia el papel clave del dólar estadounidense, sino que ha seguido su propio camino. En primer lugar, no ha logrado la libre convertibilidad de la moneda. Sin eso, el RMB no podrá ofrecer a otros países la misma eficiencia en la liquidación del comercio internacional y la misma facilidad de uso que el dólar estadounidense. En segundo lugar, para convertirse en la principal moneda de reserva de varios países, es necesario que haya mercados financieros desarrollados y suficientes instrumentos financieros disponibles para la inversión, junto con la apertura de la cuenta de capital. Sin embargo, la industria financiera de China no sólo está todavía relativamente atrasada, sino que también siempre ha considerado la seguridad financiera nacional como una máxima prioridad. En tercer lugar, el dólar estadounidense, como moneda clave, debe proporcionar liquidez a otros países. Sin embargo, como gran país manufacturero con una enorme población y una alta presión sobre el empleo, China no puede proporcionar esa liquidez a través de grandes déficits en cuenta corriente como Estados Unidos. Bajo las limitaciones de estas condiciones internas y externas, todavía es necesario explorar el impacto de las diferentes vías de internacionalización del RMB en la economía china.
El uso de liquidaciones en moneda local para el comercio bilateral en el Sur Global entraña un riesgo: si la moneda del país deficitario obtiene peores resultados, es probable que el país superavitario renuncie a sus tenencias a largo plazo; si el país superavitario opta por vender, la moneda del país deficitario corre el riesgo de sufrir una mayor depreciación.21 Aunque no cabe duda que detrás de la reciente depreciación del RMB están los fundamentos económicos reales y el impacto de las subidas de los tipos de interés estadounidenses, otra razón importante es el efecto de los swaps de divisas y las liquidaciones en RMB, dado que no es libremente convertible. Por ejemplo, imaginemos un escenario donde Rusia posee de pronto una gran cantidad de RMB a través de su superávit comercial energético con China, pero no existe un canal para que estos yuanes fluyan de vuelta a China porque no cuenta con un mercado financiero desarrollado ni suficientes instrumentos financieros para la inversión rusa. En estas condiciones, se convierte en una opción razonable para Rusia mantener el tipo de cambio del rublo vendiendo grandes sumas de RMB o vendiendo RMB adquiridos a la paridad para obtener beneficios en dólares en un contexto de apreciación del dólar frente al yuan. Mientras los mercados e instrumentos financieros chinos no se desarrollen de forma que proporcionen canales suficientes para el retorno del “RMB petrolero” a China, los países con grandes excedentes tendrán un incentivo para vender RMB por otras divisas, creando así presión para devaluar el RMB. Queda por ver si China está dispuesta a soportar esta carga de la internacionalización del RMB a largo plazo.
Examinemos ahora las perspectivas de una moneda común de los países BRICS. En efecto, la fuerza de los BRICS ha crecido rápidamente, lo que sienta bases sólidas para el lanzamiento de una moneda común. A modo de referencia, cuando se fundó el G7 en la década de 1970, la participación del grupo en el producto interno bruto (PIB) mundial alcanzaba el 62%; en la actualidad, los países BRICS han superado al G7 en cuanto a sus respectivas participaciones en el PIB mundial, medido en paridad de poder adquisitivo (PPA). Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), en 2021, los BRICS representaban colectivamente el 31,5% del PIB mundial (PPA), mientras que el G7 representaba el 30,7%.22 El FMI prevé que, en 2028, los BRICS10 ampliados (incluidos Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos) representarán el 37,9% del PIB mundial (PPA), mientras que la cuota del G7 caerá al 27,8%.23 Dado que los principales exportadores de energía, como Arabia Saudita, Irán y los Emiratos Árabes Unidos, se han unido al mecanismo de cooperación de los BRICS en 2024, la probabilidad de una moneda común ha aumentado aún más. En el futuro, si los BRICS pueden cooperar con la OPEP en el desarrollo de una moneda BRICS, tal iniciativa puede superar las limitaciones de los países miembros de los BRICS y mejorar en gran medida la base material para una moneda común.
Sin embargo, la emisión de una moneda BRICS respaldada por petróleo todavía enfrenta grandes desafíos. En primer lugar, el respaldo del dólar estadounidense por el petróleo está garantizado por la exclusividad del acuerdo entre Estados Unidos y Arabia Saudita para fijar el precio del petróleo sólo en dólares estadounidenses. Los países utilizan el dólar estadounidense como reserva de divisas para asegurarse de que sus importaciones de energía no están sujetas a las fluctuaciones de los tipos de cambio, asegurando así indirectamente el estatus del dólar estadounidense como divisa mundial clave. ¿Podría una moneda de los BRICS establecer la exclusividad en la fijación de precios y liquidaciones del petróleo y el gas en el mercado energético internacional, apoyando así su transformación en moneda de reserva para los países? Parece poco probable, a menos que los países BRICS quieran entrar en guerra con Estados Unidos. ¿Sería posible que una moneda de los BRICS se convirtiera en una entre varias monedas para la fijación de precios y liquidaciones del petróleo y el gas? La respuesta es sí, pero aun así, una moneda de los BRICS seguiría enfrentándose a la feroz competencia del dólar estadounidense, que cuenta con los mayores mercados financieros del entorno y los instrumentos financieros más desarrollados, especialmente el enorme mercado del Tesoro estadounidense. En segundo lugar, el desarrollo de una moneda BRICS basada en el petróleo es más fácil en teoría que en la práctica concreta. Para sustentar una moneda con petróleo, debe establecerse un tipo de cambio fijo entre una determinada unidad de petróleo y una determinada unidad de la moneda. Sin embargo, aunque se establezca un tipo de cambio fijo entre una divisa de los BRICS y el petróleo, cuando el precio del petróleo suba en el mercado internacional, ¿a quién recurrirán los titulares de la divisa de los BRICS para obtener petróleo al tipo de cambio fijo?24 Cuando diseñó el sistema de Bretton Woods, John Maynard Keynes también había previsto el establecimiento de un tipo de cambio entre el petróleo y el dólar, pero se encontró con que los tipos y la calidad del petróleo eran demasiado numerosos y variaban mucho de un país a otro, por lo que esto no era operativo en la práctica. Finalmente decidió utilizar el oro.25
Plataforma de liquidación, referencia de valoración y cambio de moneda local
Para los países del Sur Global, el mayor denominador común para la acción conjunta en el futuro es la liquidación en moneda local. Éste es el atractivo común de varias propuestas actuales de desdolarización. En los últimos años, ya se han alcanzado varios acuerdos entre los países BRICS para utilizar monedas locales en el comercio bilateral, entre ellos China y Rusia, China y Brasil, y el comercio energético de Rusia e India. Además, en 2023, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) se reunió para debatir la reducción de su dependencia del dólar estadounidense, el euro, la libra esterlina y el yen para las transacciones financieras, y emitió una declaración sobre la promoción de sistemas de comercio en moneda local. La ASEAN tiene previsto ampliar aún más su sistema de pagos digitales transfronterizos y permitir que los países miembro comercien en monedas locales. Esto no sólo fomentará el comercio transfronterizo y la inversión dentro de la ASEAN, sino que también reducirá el impacto de los factores externos en la economía regional. El sudeste asiático suele sufrir volatilidad económica debido a los bruscos cambios de política de los bancos centrales de Estados Unidos y otros países y regiones. Por ello, los países de la ASEAN buscarían aumentar el uso de monedas locales para promover la estabilidad económica y reducir los efectos indirectos de la elevada inflación de los países desarrollados.26
Por diversas razones, es difícil establecer un tipo de cambio directo y relativamente estable entre dos monedas con circulación internacional limitada. Por lo tanto, al realizar liquidaciones en moneda local, a menudo es necesario utilizar una referencia para ayudar a ambas partes a establecer su valor relativo. Esto crea una oportunidad para el nacimiento de la moneda BRICS: si se establece un tipo de cambio relativamente estable entre la moneda BRICS y las monedas soberanas de cada país miembro, se convertirá en una referencia de valoración entre esos países.
Rusia y Brasil, ambos partidarios de la desdolarización, han planteado puntos de vista diferentes sobre la conveniencia y el modo de anclar una moneda BRICS. Por un lado, Rusia se ha mostrado partidaria de anclar esta moneda al oro, estableciendo un tipo de cambio entre una unidad de moneda BRICS y una unidad de oro.27 El experto financiero estadounidense James Rickards, que se inspiró en la visión rusa, ha sugerido en cambio que la moneda BRICS utilice el oro sólo como valor de referencia y no como respaldo, lo que evitaría que los bancos centrales de los países miembro necesiten canjear oro para los titualres de la divisa BRICS. Una moneda BRICS de este tipo no sustituiría al dólar estadounidense, sino que coexistiría con él y con su ayuda reflejaría en gran medida su propio valor. Dado que el oro se denomina en dólares en el mercado internacional, la relación fija entre una moneda BRICS y el oro también se reflejará en el precio del oro denominado en dólares.28 Según Rickards, el dólar se depreciará a largo plazo. Sin embargo, esto no afectaría negativamente a una divisa BRICS porque una depreciación del dólar llevaría a una apreciación del oro y, al mismo tiempo, a una apreciación de una divisa BRICS. En este marco, el dólar estadounidense soportaría la carga de ser la divisa mundial clave, mientras que la divisa del BRICS simplemente tendría que coexistir y cosechar los beneficios. A medida que el BRICS crezca hasta contar con treinta o cuarenta miembros, no habrá grandes obstáculos para la circulación interna de dicha moneda. La diversidad del comercio entre los miembros del BRICS será suficiente para apoyar la eficiencia de liquidación y la facilidad de
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