Proveniente del inglés mezzanine debt, la financiación mezzanine consiste en un instrumento financiero que se encuentra a medio camino entre la deuda y el capital. Existen diversas formas de denominar a este tipo de financiamiento: deuda mezzanine, financiación mezzanine, capital mezzanine, pero todas hacen referencia a un mismo concepto.

La financiación mezzanine se emplea para complementar la deuda, cubrir un espectro del importe que por un motivo u otro los bancos no acceden a financiar. Al mismo tiempo, sirve para disminuir las cantidades a aportar por los socios en el negocio, con lo que reducen su riesgo. Del mismo modo, sirve para repartir beneficios entre un capital menor, mejorando la rentabilidad de las acciones.
Por todo esto, se encuentra dentro de la clasificación de deuda. Lo que significa que no es un tipo de operación llevada a cabo por un private equityen sí, de alguna forma representan derechos de cobro sobre las empresas de la cartera subyacente.
- Principales características de la financiación mezzanine
- Cómo funciona un mezzanine
- Qué son los préstamos de mezzanine
- Cómo funciona un fondo mezzanine
- Puntos Clave
- Cómo funciona la financiación mezzanine
- Estructura de la financiación mezzanine
- Vencimiento, Redención y Transferibilidad
- Ventajas y Desventajas de la Financiación Mezzanine
- Ejemplo de financiación mezzanine
- ¿Qué es un préstamo de tipo mezzanine?
- ¿Qué es la financiación mezzanine en bienes raíces?
- ¿Cómo ganan dinero los fondos mezzanine?
- ¿Quién proporciona la financiación mezzanine?
- ¿Están garantizados los préstamos mezzanine?
Principales características de la financiación mezzanine
La financiación mezzanine cuenta con una serie de rasgos definitorios que marcan su carácter de instrumento financiero alternativo para solventar ese gapde financiación que no cubre la banca tradicional.
- No precisa de una calificación crediticia pública. Esto implica una mayor agilidad en las acciones a emprender, reduce los trámites y aporta mayor confidencialidad.
- Es temporal. Estos acuerdos mezzanine de deuda se establecen para un periodo de tiempo determinado, con un principio y un fin, que puede ser corto, medio o largo plazo.
- Posibilidad de devolución anticipada. Si se dan las circunstancias oportunas, se puede pagar la deuda mezzanine antes del vencimiento si el objetivo para el que se ha establecido evoluciona favorablemente generando un flujo de efectivo suficiente para ello.
- Retorno. Los retornos del financiamiento mezzanine varían en cada caso.
- Poder de decisión. Este tipo de deuda no supone ceder el control. El deudor tiene mayor libertad durante la vigencia del crédito disfrutando de ratios financieros más holgados.
- Para empresas medianas. El principal usuario de esta financiación son medianas empresas que aspiran a mejorar su posición y competir con los grandes de su sector.
- Amortización. El pago de la deuda mezzanine tiene lugar en una única cuota al vencimiento del crédito. La fecha de dicho vencimiento es posterior a la bancaria. De esta forma, se descarga al solicitante de sus obligaciones financieras hasta el vencimiento pudiendo entretanto concentrar sus recursos en cumplir su plan de negocio.
- A medida. Este sistema es una solución de capital flexible, quien lo concede puede ajustarse a necesidades y particularidades de la empresa que lo solicita.
Cómo funciona un mezzanine
Un mezzanine es lo que necesitas si estás pensando en grande. Sí, por ejemplo, las situaciones más comunes que nos hemos encontrado son el espacio insuficiente en oficinas y almacenes que obliga a sus ocupantes a mudarse. Esto no es necesario cuando encuentras una solución inteligente y más económica.
Reubicarse a una nueva instalación puede resultar costoso, llevar mucho tiempo y ser un desafío logístico para cualquier empresa. Hay una gran cantidad de cosas a considerar, desde la ubicación y los nuevos gastos, hasta los muebles y la cantidad de tiempo de inactividad que tendrá que soportar. ¿Habías pensado que un entrepiso podría ser la solución?
Te ponemos en contexto, un mezzanine es un entrepiso a manera de plataforma elevada diseñada para utilizar el espacio vertical en su instalación. Se ubica entre el piso y el techo, puede ser independiente, sobre columnas o adherido a las paredes. Por lo general, solo cubre una parte del espacio abierto, no toda el área.
El mezzanine puede estar hecho de acero laminado o estructural, y también hay muchos tipos diferentes de pisos disponibles. Existen excelentes razones para usar un entrepiso en tu oficina o almacén, en Esmeteva te explicamos por qué…
Beneficios de tener un mezzanine
- Amplía el espacio. El beneficio más obvio de instalar un entrepiso es la cantidad de espacio adicional que puede crear en tu espacio. Ya sea que necesites un espacio de trabajo adicional o desees incorporar algunas salas de reuniones muy necesarias. Aplica solo para espacios con techos altos, ya que ayuda a maximizar el espacio vertical que de otro modo no se utilizaría.
- Crea una nueva área. Para algunos, el espacio adicional no es el verdadero motivo para la instalación de una entreplanta. Algunas empresas los implementan para cambiar de aspecto o por la dimensión adicional que aportan. Se pueden usar para separar departamentos, así como espacios de almacenamiento prácticos.
- Fácil y práctico. El mezzanine ofrece una solución rápida y sencilla debido a la forma en que están construidos. A diferencia de una extensión de oficina, un entrepiso es fácil de instalar, proporcionando espacio adicional de una manera práctica y rentable. Además, es muy raro que requieran un permiso de planificación, lo que facilita mucho el proceso para las empresas.
- Bajo costo. Los pisos de entresuelo son rápidos y fáciles de instalar, por ello son una forma económica de mejorar el espacio de tu almacén u oficina existente. A diferencia de una mudanza de oficina, no hay costosas tarifas de reubicación ni períodos prolongados de inactividad.
- Estético y agradable. Junto con sus beneficios de ahorro de espacio y costos, los entrepisos también se ven geniales. Puedes elegir cualquier decoración, desde acabados expuestos hasta estilos pulidos y refinados, puedes crear un diseño que complemente tu espacio a la perfección.
- Flexible. Dado que los entresuelos no están integrados en la infraestructura de los edificios, se pueden deconstruir y mover fácilmente cuando sea necesario. Esto los convierte en una de las adiciones estructurales más flexibles. Entonces, cuando llegue el momento de mudarse, el entrepiso se puede desmantelar y reinstalar fácilmente en tu nuevo espacio.
Qué son los préstamos de mezzanine
Todas las empresas, tengan el tamaño que tengan, se encuentran constantemente con la necesidad de fondos para desarrollar las diferentes actividades que se plantean en su negocio. De este modo, una de las alternativas para poder financiarse, es recurrir a entidades de Capital Riesgo, con el fin de abordar un proyecto de inversión, poder aumentar la rentabilidad de la empresa o incluso profesionalizarla con una visión de negocio de mayor perspectiva y, con ello, cumplir con las expectativas que se plantean. Pero, las empresas que casi siempre son menos afortunadas a la hora de financiarse, suelen ser las pymes, siendo la mayoría de las españolas, según los datos extraídos del Instituto Nacional de Estadística (ISN), suponen el 85% del total del tejido empresarial español. Como respuesta a esta realidad, surgen instrumentos de financiación para proteger la permanencia y el desarrollo de estas, siendo la financiación mezzanine (préstamos participativos) una alternativa a tener en cuenta.
La pregunta que surge a continuación es: ¿Qué es mezzanine ? La financiación mezzanine o préstamos participativos, se define como una operación de préstamo subordinado a largo plazo, que comparte características de deuda y de capital, donde los intereses generados se componen de una parte variable y otra fija. De igual forma, esta alternativa financiera se encuentra regulada bajo el Real Decreto-Ley 7/1996 de medidas urgentes de carácter fiscal y liberalización de la actividad económica.
Al igual que los seres humanos, las empresas tienen un ciclo de vida; es decir, nacen, crecen, se desarrollan y terminan su ciclo. Ahora bien, dentro de estas cuatro etapas que se presentan, ¿cuál es la cumple con los requisitos para acceder a un préstamo participativo? Pues bien, se utiliza en la tercera etapa, porque es sólo en esta fase, donde las empresas han alcanzado una madurez y se enfrentan a la necesidad de fondos, para poder financiar proyectos de inversión en búsqueda de crecimiento y desarrollo de las mismas.
Generalmente, las pymes tienen alta dependencia de recursos a corto plazo, dificultad de acceso a la financiación de largo plazo y limitadas garantías reales para aportar a los préstamos tradicionales. A partir de esto, se presentan el préstamo participativo como un instrumento de financiación lógico para este tipo de circunstancia. Los criterios de concesión para un préstamo de este tipo, se enmarcan dentro de cuatro parámetros: la necesidad de financiar un proyecto de inversión integral, el cual debe estar dirigido por un equipo gestor competente, tener fondos propios superiores al préstamo que se solicita, así como la necesidad de tener auditados los Estados Financieros.
Las características financieras aunque para este tipo de préstamos son generalmente las mismas, las particulares dependen de la entidad prestataria. De esta forma, el importe, suele oscilar entre 100.000 y 000.000 de euros, siendo un volumen de relevancia para las pymes. En cuanto a la duración, estos disfrutan de un horizonte temporal entre 5 y 10 años, permitiendo al proyecto su maduración y la generación de beneficios. Tal vez, una de las características principales se refiere al periodo de carencia, en el cual, la empresa, únicamente, abonará los intereses, sin amortizar cuantía alguna del principal, y no suele sobrepasar los 4 años, pero en ocasiones este período coincide con el vencimiento del préstamo. Otra de las ventajas para las empresas que se financian con este tipo de préstamos no se tiene en cuenta el nivel de endeudamiento ni su estructura del Pasivo.
En cuanto a los intereses que devenga este tipo de créditos, se componen de dos partes: la primera, a tipo fijo, correspondiendo al interés mínimo pactado para un plazo no superior a un año y, generalmente, está referenciado al EURIBOR más un diferencial que suele ser inferior al de mercado. La segunda, a tipo variable, pagadero año vencido, aplicándose en función de la evolución de la empresa. Cabe resaltar la importancia de este tramo variable, debido al provecho que la empresa puede conseguir al diferir a un año el pago, consiguiendo un coste cero de los intereses variables a lo largo de este periodo.
Por otro lado, las empresas tienen la obligación de elaborar informes y presupuestos trimestrales, realizar anualmente auditorias, crear una reserva de préstamos participativos y dotarla, anualmente, con cargo a la parte de beneficios que se establezca en el contrato.
Por su parte, los derechos del prestamista se resumen en la asistencia a la Junta General de la empresa prestataria, con voz pero sin voto, y la visita semestral a la sociedad deudora, permitiendo de este modo, un continuo seguimiento de la ejecución de los planes puestos en marcha por la misma.
En definitiva, los beneficios que se desprenden de los préstamos participativos son significativas, como por ejemplo la financiación de fusiones y adquisiciones, procesos de crecimiento orgánico, refinanciación de deuda existente, es decir, procesos de expansión, siendo una alternativa a considerar a la hora de solucionar problemas de financiación de la compañías, adaptándose a las necesidades específicas de las mismas. A la vez, se presentan como instrumento alternativo de financiación ante las limitaciones de acceso a la deuda tradicional.
Por último, resaltar que la financiación mezzanine, al tener una duración mayor a la deuda senior, deja entrever una ventaja, pues los recursos generados por la compañía pueden ser reinvertidos en la misma para el desarrollo y el crecimiento del negocio. De igual forma, la empresa puede mejorar la estructura del pasivo, gracias a la existencia del periodo de carencia y la duración del préstamo. De este modo, un instrumento financiero como este, que desencadena las ventajas expuestas, puede ser de gran utilidad para las pymes dentro del contexto económico actual, liberando a las pequeñas empresas de su dependencia frente a los recursos de corto plazo y, la dificultad de acceso que encuentran a la hora de utilizar la financiación tradicional a largo plazo.
Cómo funciona un fondo mezzanine
La financiación mezzanine es una combinación de deuda y capital que otorga al prestamista el derecho de convertir la deuda en una participación accionaria en la empresa en caso de incumplimiento, generalmente después de que las empresas de capital riesgo y otros prestamistas senior sean pagados. En términos de riesgo, se encuentra entre la deuda senior y el capital.
La deuda mezzanine tiene instrumentos de capital incorporados, a menudo conocidos como warrants, adjuntos. Estos aumentan el valor de la deuda subordinada y permiten una mayor flexibilidad al tratar con los tenedores de bonos.
La financiación mezzanine se asocia con frecuencia a adquisiciones y adquisiciones de control, para las cuales se puede utilizar para priorizar a los nuevos propietarios por encima de los propietarios existentes en caso de quiebra.
Puntos Clave
- La financiación mezzanine es una forma para que las empresas obtengan fondos para proyectos específicos o para ayudar con una adquisición a través de una combinación de deuda y capital.
- El préstamo mezzanine también se utiliza en los fondos mezzanine, que son inversiones agrupadas, similares a los fondos mutuos, que ofrecen financiación mezzanine a empresas altamente calificadas.
- Este tipo de financiación puede proporcionar rendimientos más generosos a los inversores en comparación con la deuda corporativa típica, a menudo pagando del 12% al 30% anual.
- Los préstamos mezzanine se utilizan con mayor frecuencia en la expansión de empresas establecidas en lugar de como financiación inicial o de fase temprana.
- Tanto la financiación mezzanine como el capital preferente están sujetos a ser llamados y reemplazados por una financiación de menor interés si la tasa de interés del mercado cae significativamente.
Cómo funciona la financiación mezzanine
La financiación mezzanine cierra la brecha entre la deuda y el capital y es una de las formas de deuda de mayor riesgo. Es senior con respecto al capital puro pero subordinado con respecto a la deuda pura.
Sin embargo, esto significa que también ofrece algunos de los rendimientos más altos a los inversores en deuda en comparación con otros tipos de deuda, ya que a menudo recibe tasas del 12% al 20% por año, y a veces tan altas como el 30%. La financiación mezzanine se puede considerar como una deuda muy costosa o un capital más barato, porque lleva una tasa de interés más alta que la deuda senior que las empresas obtendrían de otra manera a través de sus bancos, pero es sustancialmente menos costosa que el capital en términos del costo total de capital. También es menos dilutivo del valor de las acciones de la empresa. La financiación mezzanine permite a una empresa poseer más capital y aumentar sus rendimientos sobre el capital.
Las empresas recurrirán a la financiación mezzanine para financiar proyectos de crecimiento específicos o para ayudar con adquisiciones que tienen horizontes de tiempo de corto a mediano plazo. A menudo, estos préstamos serán financiados por los inversores a largo plazo de la empresa y los financiadores existentes del capital de la empresa.
En el caso del capital preferente, en efecto, no hay obligación de reembolsar el dinero adquirido a través del financiamiento de capital. Dado que no hay pagos obligatorios que hacer, la empresa tiene más capital líquido disponible para invertir en el negocio. Incluso un préstamo mezzanine solo requiere pagos de intereses antes del vencimiento y, por lo tanto, deja más capital libre en manos del propietario del negocio.
Una serie de características son comunes en la estructuración de los préstamos mezzanine, incluyendo:
- Los préstamos mezzanine son subordinados a la deuda senior pero tienen prioridad sobre las acciones preferentes y comunes.
- Llevan rendimientos más altos que la deuda ordinaria.
- A menudo son deudas no garantizadas.
- No hay amortización del principal del préstamo.
- Se pueden estructurar con tasas de interés parcialmente fijas y parcialmente variables.
Estructura de la financiación mezzanine
La financiación mezzanine existe en la estructura de capital de una empresa entre su deuda senior y sus acciones comunes como deuda subordinada o capital preferente, o alguna combinación de estos dos. La estructura más común para la financiación mezzanine es la deuda subordinada no garantizada.
La subdeuda, como también se la llama, es un bono o préstamo no garantizado que se ubica por debajo de los préstamos o valores más senior en su capacidad de reclamar contra los activos o ganancias de la empresa. En el caso de un incumplimiento del prestatario, los tenedores de subdeuda no se pagan hasta que todos los tenedores de deuda senior se pagan por completo. La subdeuda no garantizada significa que la deuda está respaldada solo por la promesa de pago de la empresa.
En otras palabras, no hay un gravamen u otro crédito que respalde la deuda. Otra deuda mezzanine está asegurada por un gravamen sobre la propiedad subyacente y, por lo tanto, está garantizada. Los pagos generalmente se realizan con pagos mensuales del servicio de la deuda basados en una tasa fija o flotante y el saldo adeudado en la fecha de vencimiento.
El capital preferente, en lugar de ser un préstamo que puede estar no garantizado o garantizado por un gravamen, es una inversión de capital en una entidad propietaria de bienes inmuebles. Generalmente es subordinado a los préstamos hipotecarios y cualquier préstamo mezzanine, pero es senior con respecto al capital común. Generalmente se considera que es un riesgo mayor que la deuda mezzanine debido al mayor riesgo y la falta de garantía.
Los pagos se realizan a través de distribuciones prioritarias antes de cualquier distribución a los tenedores de acciones comunes. Algunos inversores negocian para recibir participación adicional en las ganancias. El principal se reembolsa en la fecha de redención establecida, generalmente después de la deuda mezzanine. El patrocinador puede negociar a veces una extensión de esta fecha. Sin embargo, un inversor de capital preferente puede tener derechos de aprobación corporativos más amplios porque no tiene problemas de responsabilidad del prestamista.
Vencimiento, Redención y Transferibilidad
La financiación mezzanine generalmente vence en cinco años o más. Sin embargo, la fecha de vencimiento de cualquier emisión dada de deuda o capital es con frecuencia dependiente de los vencimientos programados de la deuda existente en la estructura de financiamiento del emisor. El capital preferente generalmente no tiene una fecha de vencimiento fija, pero puede ser llamado por el emisor a partir de alguna fecha después de su emisión. La redención generalmente se ejerce para aprovechar las tasas de mercado más bajas para llamar y volver a emitir deuda y capital a tasas más bajas.
Generalmente, el prestamista en la financiación mezzanine tiene el derecho sin restricciones de transferir su préstamo. Si el préstamo involucra distribuciones o anticipos futuros, el prestatario puede negociar un estándar de transferencia cualificada como una limitación del derecho del prestatario a transferir. El capital preferente, en contraste, a menudo está sujeto a restricciones o condiciones sobre la transferencia del interés del comprador en la entidad. Una vez que se ha contribuido todo el capital preferente, la entidad puede permitir transferencias.
Ventajas y Desventajas de la Financiación Mezzanine
Como con cualquier producto o servicio financiero complejo, la financiación mezzanine tiene ventajas y desventajas que considerar para los prestamistas y los prestatarios.
Ventajas
La financiación mezzanine puede resultar en que los prestamistas, o inversores, obtengan una participación de capital inmediata en un negocio o adquieran warrants para comprar capital en una fecha posterior. Esto puede aumentar significativamente la tasa de retorno (ROR) de un inversor. Además, los proveedores de financiación mezzanine tienen programado recibir pagos de intereses obligados por contrato que se realizan mensualmente, trimestralmente o anualmente.
Los prestatarios prefieren la deuda mezzanine porque el interés que pagan es un gasto comercial deducible de impuestos, lo que reduce sustancialmente el costo real de la deuda. Además, la financiación mezzanine es más manejable que otras estructuras de deuda porque los prestatarios pueden trasladar su interés al saldo del préstamo. Si un prestatario no puede realizar un pago de intereses programado, algunos o todos los intereses pueden diferirse. Esta opción generalmente no está disponible para otros tipos de deuda.
Además, las empresas que se expanden rápidamente crecen en valor y pueden reestructurar los préstamos de financiación mezzanine en un préstamo senior a una tasa de interés más baja, ahorrando en costos de intereses a largo plazo.
Como inversor, el prestamista a menudo recibe un incentivo: una participación de capital adicional o una opción para obtener dicha participación (un warrant). A veces, si la empresa es muy exitosa, las pequeñas adiciones pueden terminar siendo muy valiosas. La deuda mezzanine también genera una tasa de retorno mucho mayor, lo que es importante en lo que sigue siendo un entorno de bajas tasas de interés. La deuda mezzanine también ofrece pagos periódicos garantizados en contraste con los dividendos potenciales pero no garantizados sobre el capital preferente.
Desventajas
Al asegurar la financiación mezzanine, los propietarios pueden sacrificar cierto control y potencial alcista debido a la pérdida de capital. Los prestamistas pueden tener una perspectiva a largo plazo y pueden insistir en una presencia en el consejo de administración. Los propietarios también pagan más intereses cuanto más tiempo esté en vigor la financiación mezzanine. Los acuerdos de préstamo también incluirán a menudo pactos restrictivos, que limitan la capacidad de pedir prestados fondos adicionales o refinanciar la deuda senior, así como establecer ratios financieros que el prestatario debe cumplir. Las restricciones sobre los pagos a los empleados clave e incluso a los propietarios tampoco son infrecuentes.
Los prestamistas mezzanine corren el riesgo de perder su inversión en caso de quiebra de la empresa prestataria. En otras palabras, cuando una empresa cierra, los tenedores de deuda senior se pagan primero mediante la liquidación de los activos de la empresa. Si no quedan activos después de que la deuda senior se pague, los prestamistas mezzanine pierden.
Finalmente, la deuda y el capital del préstamo mezzanine pueden ser tediosos y engorrosos de negociar e implementar. La mayoría de estos acuerdos tardarán de tres a seis meses en finalizar.

Pros
- Deuda a largo plazo "paciente"
- Más barato que aumentar el capital
- Flexibilidad estructural
- Ningún efecto dilutivo sobre el capital de la empresa
- Los prestamistas tienden a ser a largo plazo
Contras
- Tasas de interés altas
- La deuda es subordinada
- Puede ser difícil y lento de organizar
- Puede incluir restricciones sobre el crédito adicional
- El propietario debe renunciar a cierto control
Ejemplo de financiación mezzanine
En un ejemplo de financiación mezzanine, Bank XYZ proporciona a Company ABC, un fabricante de dispositivos quirúrgicos, $15 millones en un préstamo de financiación mezzanine. La financiación reemplazó una línea de crédito de $10 millones con una tasa de interés más alta con términos más favorables. Company ABC ganó más capital de trabajo para ayudar a llevar productos adicionales al mercado y pagó una deuda de mayor interés. Bank XYZ cobrará un 10% anual en pagos de intereses y podrá convertir la deuda en una participación de capital si la empresa incumple. Bank XYZ también pudo prohibir que Company ABC pidiera prestados fondos adicionales e imponerle ciertos estándares de ratios financieros.
En un ejemplo de capital preferente, Company 123 emite acciones preferentes de la Serie B al 10% con un valor nominal de $25 y un valor de liquidación de $500. Las acciones pagarán dividendos periódicos cuando haya fondos disponibles hasta que se alcance el vencimiento definido. El valor de liquidación relativamente alto es una defensa contra las adquisiciones, lo que hace que sea poco rentable adquirir las acciones para tales fines.
En general, la financiación mezzanine y el capital preferente son útiles en diversas situaciones. Entre estas se encuentran:
- Recapitalización de un negocio existente
- Adquisiciones de control para proporcionar financiación a los compradores
- Adquisiciones de control por parte de la gerencia, para permitir que la gerencia actual de la empresa compre a los propietarios actuales de la empresa
- Capital de crecimiento para gastos de capital significativos o construcción de instalaciones
- Financiar adquisiciones
- Compradores de acciones, especialmente atractivo para empresas familiares que intentan recuperar el control de las acciones que pueden haber salido de las manos de la familia para mantener o aumentar el control familiar del negocio
- Refinanciación de deuda existente para pagarla o reemplazarla
- Reestructuraciones de balances, especialmente al permitir tiempo para pagos obligatorios o ningún pago obligatorio en absoluto
¿Qué es un préstamo de tipo mezzanine?
Un préstamo mezzanine es una fuente de capital que se encuentra entre la deuda senior menos riesgosa y el capital de mayor riesgo con algunas de las características de ambos. Los préstamos mezzanine generalmente están subordinados a la deuda senior o pueden ser capital preferente con un cupón de tasa fija o dividido. También pueden tener algún tipo de derechos de participación, como warrants, en el capital común de la empresa, aunque de una manera que será mucho menos dilutiva de la propiedad que la emisión de capital común. Los préstamos mezzanine generalmente son bastante costosos (en el rango del 12% al 30%), pero también son una deuda "paciente", en el sentido de que no se deben pagos al principal antes del vencimiento. Esta actitud paciente de la deuda permite que el negocio crezca hacia la capacidad de pagar los préstamos y para aumentar su capacidad de llevar más deuda senior y, por lo tanto, menos costosa. Por lo general, no solo está subordinado, sino que también no está garantizado. Si el prestatario enfrenta problemas de liquidez, es posible presionar un botón de pausa en los pagos de intereses actuales para la deuda mezzanine, lo que hace que los prestamistas senior sean más seguros en su estado senior protegido.
¿Qué es la financiación mezzanine en bienes raíces?
Un préstamo mezzanine de bienes raíces generalmente se utiliza para pagar adquisiciones o proyectos de desarrollo. Son subordinados a la deuda senior dentro de la estructura de capital de la entidad, pero reciben prioridad sobre el capital preferente y común. Los préstamos puente mezzanine cubren el costo de una compra o proyecto de desarrollo que no está cubierto por la deuda senior. Los préstamos no están garantizados, pero pueden ser reemplazados por capital en caso de incumplimiento. La financiación mezzanine permite que el préstamo aumente la financiación sin la dilución de la propiedad que sería causada por la emisión de una cantidad significativa de capital preferente o común. Por otro lado, los préstamos mezzanine de bienes raíces aparecen como capital en el balance, lo que puede facilitar la obtención de más financiación. Para el prestamista, los préstamos mezzanine de bienes raíces ofrecen tasas de retorno muy altas en un entorno de bajas tasas de interés, la oportunidad de obtener algo de capital o control del negocio y, ocasionalmente, la capacidad de aplicar cierto control sobre las operaciones del negocio.
¿Cómo ganan dinero los fondos mezzanine?
Un fondo mezzanine es un grupo de capital que busca invertir en financiación mezzanine con el propósito de adquisiciones, crecimiento, recapitalización y adquisiciones de control o apalancadas. Los inversores en un fondo mezzanine reciben una tasa de retorno del 13% al 35%, más alta que la que se ofrece en la mayoría de las formas de financiación de deuda. Al igual que con todas las inversiones agrupadas, un fondo mezzanine ganará dinero con los intereses recibidos en sus inversiones agrupadas, así como con las ganancias de las compras y ventas de varios instrumentos de financiación mezzanine.
¿Quién proporciona la financiación mezzanine?
La deuda mezzanine es proporcionada por prestamistas, generalmente fondos que van desde millones hasta miles de millones, especializados en este tipo de préstamos. Buscan otorgar préstamos a empresas que pueden servir de forma segura niveles de deuda más altos. Un proveedor de deuda ideal ofrecerá un historial positivo de resultados durante muchos años y estará dispuesto a ofrecer referencias de transacciones anteriores. El proveedor también debe estar dispuesto y ser capaz de personalizar la estructura de la deuda para satisfacer las necesidades y los planes del prestatario. Finalmente, el proveedor ideal estará dispuesto a trabajar en su interés, brindando el mejor valor por la cantidad, el precio y la flexibilidad de la deuda recaudada. Los prestamistas a menudo han estado involucrados previamente con la empresa que solicita el préstamo, y cada uno tiene experiencia de la confiabilidad del otro y la capacidad de comprender el negocio en cuestión.
¿Están garantizados los préstamos mezzanine?
Las deudas mezzanine pueden ser garantizadas o no garantizadas. Los que se utilizan en bienes raíces a menudo están indirectamente garantizados hasta cierto punto por los intereses de bienes raíces del prestatario. Se puede decir que en la financiación mezzanine corporativa, la deuda está garantizada por la participación de propiedad del prestatario en la empresa, pero dado que un préstamo mezzanine está bastante abajo en el cronograma de pago, esta "garantía" puede tener un valor limitado.
La financiación mezzanine combina la deuda y la financiación de capital. Le da al prestamista el derecho de convertir la deuda en una participación accionaria en una empresa en caso de incumplimiento, generalmente después de que las empresas de capital riesgo y otros prestamistas senior sean pagados. En términos de riesgo, se encuentra entre la deuda senior y el capital.
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