Caputo y la defensa del peso: ¿Un nuevo capítulo de 'el que apuesta al dólar pierde'?

Valoración: 3.44 (123 votos)

Luis Caputo, ministro de Economía, insiste en que la moneda fuerte será el peso. Esta frase, que se repite como un mantra en la actualidad, busca combatir la idea de dolarización y la desvalorización del peso, conceptos que fueron promovidos por Javier Milei durante su campaña presidencial. Caputo busca convencer a los argentinos de que valdrá la pena quedarse en moneda local.

En una entrevista con LN+, Caputo afirmó que “van a faltar los pesos”, y luego profundizó su postura en redes sociales. Allí, el expresidente del BCRA sugirió que los argentinos deberán “vender dólares para pagar impuestos”, una afirmación que llevó al extremo la defensa del peso.

La idea de que la gente deba vender dólares para pagar impuestos no es bien recibida por muchos expertos. Un consultor de empresas señaló que “si tenés que vender dólares para pagar impuestos quiere decir que te fundieron”, refiriéndose al impacto negativo que tendría en los hogares y empresas.

Para una familia, vender dólares atesorados significaría desmantelar parte del ahorro acumulado durante años, debido a que sus ingresos no son suficientes para cubrir los gastos básicos de la vida diaria. Para las empresas, el escenario no es mejor, ya que tendrían que optar por vender bonos públicos o solicitar créditos en pesos, en lugar de vender dólares.

La defensa del peso por parte de Caputo es un nuevo capítulo del viejo dicho “El que apuesta al dólar pierde”, una frase atribuida a Lorenzo Sigaut, ministro de Economía en 198Esta frase se ha repetido a lo largo de la historia argentina, incluso Cristina Kirchner la mencionó en 2014, cuando el dólar oficial valía $8,30 y el blue oscilaba entre $13 y $1

Tabla de Contenido

¿Por qué esta vez va a funcionar?

El gobierno argumenta que esta vez la historia es diferente debido a su disciplina fiscal. La gestión actual se basa en un principio irrenunciable de control fiscal, lo que permitiría estabilizar la economía. El gobierno destaca los seis meses de superávit financiero acumulados en el año, a pesar de las consecuencias en términos de actividad económica, ingresos de jubilados y pensionados, o el financiamiento de universidades y obras públicas.

La “fortaleza” del peso, según Caputo, se basará en un esquema que elimina la emisión monetaria. No habrá más déficit fiscal que obligue a imprimir dinero para cubrir gastos ni pasivos remunerados en el BCRA. La emisión por compra de reservas también se eliminará, reemplazándose por la venta de divisas en el contado con liquidación.

La idea es mantener fija la cantidad de pesos, lo que debería reducir la inflación. Sin embargo, este mecanismo tiene un componente cambiario. Preocupado por la brecha entre el dólar oficial y el CCL (que llegó al 60%), el gobierno diseñó un plan para retirar $2,5 billones y volcar casi US$2000 millones de forma discrecional con el objetivo de controlar el mercado financiero.

En definitiva, Caputo busca desalentar la dolarización. “Los que hoy están comprando dólares pensando que puede ser una buena inversión, los estoy previniendo que no va a pasar”, comentó en X, en una situación recurrente en Argentina: un ministro que enfrenta el fantasma de una suba del dólar y recomienda no apostar a esa moneda.

La estrategia de Caputo: ¿un juego arriesgado?

El economista Gabriel Caamaño, titular de Consultora Ledesma, explica que “lo que dice Caputo es que va a secar la plaza de pesos y que el costo de oportunidad de no estar en pesos va a ser tan alto que muchos van a terminar vendiendo dólares para pasarse a pesos”. Según Caamaño, el gobierno aumentará la tasa de interés para las inversiones en moneda local, lo que generará un escenario en el que “el peso va a tender a apreciarse, entonces vas a ganar muchos dólares estando en pesos”.

El esquema del gobierno se basa en una oferta fija de pesos y espera una demanda activa por parte de los argentinos, basada en la confianza en la estabilidad prometida por Caputo. Sin embargo, las turbulencias cambiarias de las últimas semanas y la debilidad del BCRA para acumular reservas generan incertidumbre. Caamaño advierte que “Caputo puede intentar su plan, pero la demanda puede no creerle o sentir que lo que hace no es sustentable. No digo que vaya a pasar, pero es una posibilidad, y así cae la demanda de pesos”.

En definitiva, la estrategia de Caputo es un juego arriesgado. Si la demanda de pesos aumenta, el plan podría funcionar. Pero si la gente pierde la confianza en el peso, la economía podría sufrir un golpe importante.

La situación actual es un ejemplo de la compleja realidad económica argentina, donde las políticas de control cambiario y la incertidumbre generan un escenario inestable. La apuesta de Caputo a la fortaleza del peso es una estrategia audaz, pero su éxito dependerá de la confianza del mercado y la capacidad del gobierno para mantener la disciplina fiscal.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Caputo y la defensa del peso: ¿Un nuevo capítulo de 'el que apuesta al dólar pierde'? puedes visitar la categoría Finanzas / Inversiones.

Subir