La inflación es un fenómeno económico que impacta de manera significativa en la vida diaria, especialmente en la forma en que administramos nuestras finanzas. El aumento generalizado de los precios de bienes y servicios erosiona el poder adquisitivo del dinero, y las inversiones no son ajenas a esta realidad. En este artículo, profundizaremos en cómo la inflación afecta a las inversiones, especialmente a las acciones, y analizaremos las estrategias para mitigar sus efectos.
Cuál es el efecto de un aumento en la inversión
Un aumento en la inversión puede tener un efecto positivo en la economía, pero también puede contribuir a la inflación. Si las empresas invierten más dinero en expansión, producción y desarrollo de nuevos productos, esto puede generar un aumento de la demanda de bienes y servicios, lo que a su vez impulsa la inflación. Por otro lado, un aumento en la inversión también puede generar más empleo, lo que puede aumentar los salarios y la demanda de bienes y servicios.
Cómo influye la inflación en las acciones
Las teorías que abordan la correlación negativa entre la inflación y las acciones también sostienen que, dado que los precios de las acciones vienen determinados por las estimaciones del mercado sobre el valor de una acción, la disminución de la demanda podría ser una consecuencia de los métodos de valoración de las acciones de los participantes del mercado.
Para comprenderlo mejor, es fundamental abordar una técnica de valoración muy utilizada en el entorno financiero: el descuento de los flujos de efectivo futuros previstos a sus respectivos valores actuales.
El «valor actual» de un flujo de efectivo futuro es la mejor estimación del valor del flujo de efectivo futuro en dinero actual. En su forma más básica, la fórmula del valor actual es la siguiente:

VA = E / (1 + i)n
VA = valor actual
E = importe del flujo de efectivo futuro
i = tipo de interés (normalmente denominado «tasa de descuento»)
n = número de veces que el tipo de interés se va componiendo (es decir, un tipo de interés anual se compone cinco veces si el flujo de efectivo se paga a cinco años en el futuro)
El valor actual es igual al flujo de efectivo futuro «E» dividido entre un tipo de interés apropiado, (1 + i)n. El tipo de interés suele denominarse «tasa de descuento».
Un flujo de efectivo de 100€ de aquí a un año, con una tasa de descuento del 5%, equivale a un valor actual de 95,24€. Esta es la conclusión principal: cuanto mayor sea la tasa de descuento, menor será el valor actual. El valor actual de un flujo de efectivo de 100€ de aquí a cinco años, al 5%, es de en torno a 78,35€ (cuanto más tarde en el futuro se sitúe el flujo, menor será el valor actual).
La cuestión de la tasa de descuento correcta es de vital importancia y es aquí donde la inflación entra en juego. Si la tasa de inflación se utiliza como dato para determinar la tasa de descuento, entonces una tasa de inflación más alta provocará una tasa de descuento más elevada.

Por ejemplo, pensemos en una acción que pague dividendos estables a intervalos predecibles y regulares. En este caso, el valor de la acción podría reducirse a la suma de todos los pagos de dividendos futuros, descontados a su valor actual. Este razonamiento conforma la base del modelo de descuento de dividendos (DDM por sus siglas en inglés).
Cuando se utiliza el DDM, la tasa de descuento ajustada a la inflación más elevada disminuye el valor actual de cada dividendo futuro previsto más de lo que lo habría hecho antes de la inflación. Esto, a su vez, reduce el precio actual de la acción.
¿Cuáles son las acciones que se deben tener en cuenta cuando la inflación es más elevada?
Las acciones de valor han tenido un mejor rendimiento que las de crecimiento y las de ingresos a corto plazo durante los períodos de inflación elevada. Sin embargo, la respuesta que des a una mayor tasa de inflación dependerá de si tienes una visión a largo o a corto plazo.
Como inversor a largo plazo, podrías cubrirte ante la inflación y proteger el valor de tu riqueza almacenada al permitir que tu cartera repercuta el aumento de los gastos en los consumidores a lo largo del tiempo. Para los inversores que adoptan una visión a corto plazo, se muestra que una mayor inflación también tiende a provocar una mayor volatilidad en la bolsa de valores, lo que ofrece oportunidades para comprar o vender acciones a corto plazo.
El rendimiento de las acciones de valor cuando la inflación es elevada
La investigación sugiere que los inversores prefieren las acciones de valor cuando la inflación es elevada. Las acciones de valor cuentan con un valor intrínseco superior en comparación con su precio de cotización actual. Suelen ser acciones de empresas consolidadas y asentadas, con sólidos flujos de efectivo disponible actuales que pueden disminuir a lo largo del tiempo.
Durante los periodos de mayor inflación, las acciones asociadas con mayores flujos de efectivo actuales son más importantes que las acciones de crecimiento, que prometen rendimientos más lejanos. Esto podría deberse al efecto de la tasa de descuento compuesta en la fórmula del valor actual.
Cuando se valoran las acciones en términos de descuento sobre los flujos de efectivo futuros, los flujos de efectivo actuales importantes se reducirán en menor medida que los flujos de efectivo de importes equiparables en el futuro. Por ejemplo, 100€ en un año descontados al 5% equivalen a 95,24€ en el momento actual, pero el mismo flujo en cinco años solo vale 78,35€.
El rendimiento de las acciones de crecimiento cuando la inflación es elevada.
La investigación indica que el precio de las acciones de crecimiento cae cuando la inflación es elevada. Las acciones de crecimiento, aunque no muestren sólidos flujos de efectivo disponible actuales o repartos de dividendos, sí demuestran tener el potencial de tener un mejor rendimiento que el mercado en el futuro.
Se trata de inversiones a largo plazo y solo se podría esperar una rentabilidad importante después de que hayan tenido la oportunidad de consolidarse y lograr resultados superiores a la media de manera constante.
Cuando se descuentan las acciones de crecimiento a un valor actual, el hecho de que los flujos de efectivo previstos estén adelantados implica que la tasa de descuento compuesta tendrá un impacto negativo sobre el precio actual de las acciones.
El rendimiento de las acciones de ingresos cuando la inflación es elevada
Dado que las acciones de ingresos pagan dividendos de manera regular y estable, que pueden no seguir el ritmo de la inflación a corto plazo, su precio bajará hasta que los dividendos suban y se adapten a la inflación.
Las empresas internacionales también pueden experimentar caídas en los precios de sus acciones cuando la inflación aumenta: si una empresa sube demasiado los precios, corre el riesgo de no ser competitiva si los actores extranjeros que operan en el mismo mercado son capaces de mantener los precios constantes.
Qué tipo de inflación corre en sentido inverso
La inflación. Un fenómeno económico de actualidad que afecta en menor o mayor medida a todos los países. Pero, ¿sabías que existen diferentes tipos de inflación?
¿ En qué consiste la inflación? De manera muy resumida, la inflación es la variación al alza de los precios de forma generalizada durante un periodo de tiempo. Este incremento tiene dos caras, según el contexto: Aumento de la demanda : por lo general, casi todos los bancos centrales buscan que exista un poco de inflación , pues esta tiene algunas ventajas, como ayudar a reducir el valor de las deudas e impulsar el consumo. Pérdida de poder adquisitivo : en el otro lado de la balanza, si los salarios no suben al mismo ritmo que los precios, la inflación provoca una pérdida del poder de compra. También disminuye el valor de tus ahorros y la rentabilidad real de las inversiones.

¿Qué tipos de inflación hay?
Hay diferentes modelos de inflación , y, por tanto, distintas consecuencias en cómo afecta cada uno de ellos a la economía de una nación y, por extensión, al bolsillo de sus habitantes. Vamos a analizar principalmente dos tipos, basándonos en el comportamiento de los precios y en, cuando estos aumentan, cómo lo hacen:
Tipos de inflación según su comportamiento
Además del término inflación, se utilizan otros para referirse al comportamiento de los precios:
- Deflación : Es lo contrario a la inflación. Es decir, una disminución de los precios. Puede llevar consigo un estancamiento de la economía, por lo que no suele ser una señal positiva.
- Reflación : Cuando se toman medidas económicas para impulsar la inflación, como aumentar la oferta monetaria y fomentar el consumo.
- Estanflación : Es el tipo más temido. Es un periodo que no se acompaña de crecimiento económico ni aumento de los salarios, por lo que se produce un estancamiento del producto interior bruto y una pérdida de poder adquisitivo de la población.
- Inflación subyacente : Mide la variación de los precios sin incluir la energía, que tiene un gran impacto.
Tipos de inflación según su magnitud
En función de cómo han aumentado los precios, se consideran tres tipos:
- Inflación moderada : Cuando los precios se incrementan de forma lenta y, en consecuencia, se mantienen relativamente estables. En esta situación, existe la confianza en la economía del país, por lo general los salarios suben en la misma medida y existe un buen equilibrio entre consumo y ahorro.
- Inflación galopante : Cuando los precios se disparan en tasas anuales de dos dígitos, por ejemplo, un 15 o 30%. En una situación así, el dinero pierde valor a una velocidad tal que impacta gravemente en la economía, afectando incluso a las transacciones diarias. Los costes deben ajustarse constantemente y el ahorro deja de tener sentido.
- Hiperinflación : Cuando la inflación está descontrolada, alcanzando tasas de hasta el 1000%. Parece una locura, pero ha habido muchos casos de hiperinflación en la historia. En estos casos, la capacidad de las personas para comprar bienes y servicios es casi nula. La causa suele ser una profunda crisis económica combinada con un aumento descontrolado de la masa monetaria.
¿Cómo afecta la inflación a la economía?
Una inflación por encima de lo esperado tiene claras repercusiones sobre la economía de un territorio y sus habitantes. Estas son solo tres pinceladas:
- Todo es más caro : es la consecuencia más clara. Si sube el precio de productos y servicios de consumo pero no tu salario ni tu capacidad adquisitiva (o no al mismo ritmo), la vida se vuelve más costosa.
- Devaluación de los ahorros : la subida de precios afecta también a tus fondos, a tus ahorros, que pierden valor. Para visualizarlo claramente: un euro guardado antes de la inflación vale menos cuando los precios de todo están subiendo.
- Aumento de los tipos de interés y, por tanto, de tu hipoteca : con la inflación se incrementan todos los precios, incluidos los del propio dinero. Ello conlleva, en muchos casos, una subida de los tipos de interés, tan relevantes en préstamos generalizados en la sociedad, como los hipotecarios.
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