Cómo se aplica el sistema financiero en la vida cotidiana

Valoración: 2.78 (563 votos)

El Grupo Banco Mundial trabaja para promover la estabilidad financiera y desarrollar sistemas financieros diversificados, eficientes e inclusivos, a nivel nacional y global.

Apoya a los países en desarrollo y la comunidad mundial a la hora de aborda los desafíos más urgentes del sector financiero. Las consecuencias de la crisis de 2008 pusieron de manifiesto la necesidad de contar con normas internacionales más sólidas que posibiliten la resiliencia financiera.

A nivel global, la institución participa en los programas impulsados por el Grupo de los Veinte (G-20), el Consejo de Estabilidad Financiera y otras entidades normativas, y las Naciones Unidas.

También contribuye a la formulación de dichas normas y ayuda a los países en desarrollo a cumplirlas.

A nivel nacional, asiste a los países clientes en la implementación de estrategias de desarrollo financiero sostenible.

Trabaja en forma estrecha con los Gobiernos para desarrollar una infraestructura financiera sólida y un marco regulador propicio, establecer mercados de capital locales, promover el desarrollo del sector privado, y aumentar el acceso y la inclusión financiera de las personas y las pequeñas empresas.

La asistencia que entrega consiste en una combinación de servicios de financiamiento, conocimientos, asesoría y convocatoria, adaptados a las necesidades de cada país.

Como parte de la labor mundial en materia de desarrollo sostenible, cumple una función de liderazgo en el desarrollo de nuevas y novedosas fuentes de financiamiento a largo plazo, como el desarrollo de mercados de capital locales, para ayudar a lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El Grupo Banco Mundial se ha comprometido con tres mandatos generales del sector financiero:

  1. Centrarse en la estabilidad y la integridad financieras

Su mandato global sobre la estabilidad y profundidad del sector financiero pone énfasis en el desarrollo sostenido de mercados e instituciones financieras y en la mitigación de las crisis.

Los esfuerzos mundiales para fortalecer la arquitectura financiera internacional después de las crisis de 1999 y 2008 llevaron a la formulación de normas internacionales en materia de banca, seguros, mercados de capital, integridad del mercado, infraestructura financiera, y otras áreas.

Como miembro del Consejo de Estabilidad Financiera (i), el Grupo Banco Mundial contribuye a las reformas regulatorias haciéndose eco de las inquietudes de los países en desarrollo y equilibrando los objetivos de desarrollo y estabilidad del mercado.

Junto con el Fondo Monetario Internacional (FMI), elaboró estudios de diagnóstico conjuntos fundamentales —el Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF) (i) y los informes sobre la observancia de los códigos y normas (IOCN) (i)— para supervisar el cumplimiento de estas normas y evaluar los avances en la creación de sistemas financieros estables y profundos. En los PESF, implementados en forma conjunta con el FMI, se realizan pruebas de tensión y simulaciones de preparación ante las crisis, que ayudan a los organismos reguladores a elaborar respuestas normativas adecuadas frente a las vulnerabilidades. Por su parte, los IOCN establecen parámetros para comparar a los países con normas internacionales específicas.

finanzas en la vida cotidiana - Cómo ayudan los conceptos financieros en la vida diaria

El Grupo Banco Mundial proporciona asistencia técnica a los países para mantener mercados de capital eficientes y orientación sobre los mercados de bonos sobre salvaguardias estabilizadoras como seguros y seguros de depósitos.

Parte importante de su labor con los países se centra en la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo y en la asesoría en materia de reformas sobre buen gobierno institucional para mejorar la estabilidad financiera, al garantizar una mayor eficiencia y transparencia.

También ayuda a los países a facilitar transacciones financieras más eficientes y seguras, propiciando reformas y el desarrollo de sistemas de pagos, incluidos sistemas de liquidación bruta en tiempo real (RTGS, por sus siglas en inglés).

  1. Centrarse en el acceso y la inclusión financiera de los hogares y las pymes

El objetivo es ampliar el acceso al financiamiento de las personas que están excluidas del sistema financiero formal y regulado y de las pequeñas y medianas empresas (pymes) que necesitan conseguir mayor financiamiento y crédito.

Alrededor de 1700 millones de adultos —hombres y mujeres— aún carecen de acceso a servicios financieros formales. El Grupo Banco Mundial se propuso la ambiciosa meta de lograr el acceso universal a los servicios financieros (i) para 2020. Esta implica que los adultos de todo el entorno tendrán acceso a una cuenta de transacciones o un instrumento electrónico que les permitirá guardar y enviar dinero, y recibir pagos. El acceso a los servicios financieros es el primer paso hacia una inclusión financiera (i) más amplia, en la que los individuos y las empresas puedan utilizar en forma segura una serie de servicios financieros adecuados, como ahorros, pagos, crédito y seguros.

Más del 50 % de las pequeñas y medianas empresas (pymes) en los países en desarrollo no tienen acceso a financiamiento y crédito. Las pymes no cuentan con financiamiento suficiente ya que los bancos no se interesan en darles más crédito debido a la percepción de alto riesgo y a la falta de garantías. Teniendo en consideración que las pymes crean 4 de cada 5 nuevos empleos en los mercados emergentes, ayudar a los países a desbloquear fuentes de capital adicionales para las empresas locales es fundamental para el crecimiento y la generación de puestos de trabajo.

  1. Centrarse en el desarrollo de financiamiento a largo plazo y la gestión de riesgos

El G-20 y el Comité para el Desarrollo solicitaron al Grupo Banco Mundial que cumpliera una función de liderazgo en el desarrollo de financiamiento a largo plazo.

La inversión y el financiamiento del sector privado son la mayor fuente potencial de financiamiento adicional.

El Grupo Banco Mundial se centra en mejorar la resiliencia financiera de la sociedad —incluidos los Gobiernos, las empresas y los hogares— frente a diversos desastres, así como en desarrollar soluciones financieras para ayudar al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular los relativos a infraestructura (i), vivienda (i), agricultura (i), riesgo de desastres (i), cambio climático (i) y financiamiento humanitario.

Tabla de Contenido

Cómo ayudan los conceptos financieros en la vida diaria

©BigStock

En un entorno globalizado económicamente y con unos sistemas financieros cada vez más desarrollados, con un importante aumento en la oferta de productos y servicios financieros, algunos con un alto grado de complejidad —recordemos las preferentes—, la educación financiera se ha convertido en un tema cada vez más importante en nuestra vida cotidiana. Es absolutamente fundamental tener la capacidad de manejar nuestro dinero de manera efectiva y tomar decisiones económicas informadas y responsables para alcanzar nuestras metas financieras a largo plazo y mejorar nuestra calidad de vida.

La educación financiera se refiere al conocimiento y habilidades necesarias —abarca temas importantes de economía, finanzas, matemáticas y análisis— para tener una comprensión clara de los conceptos financieros básicos: presupuesto, ahorro, inversión, crédito, acciones, bonos, fondos de inversión…, y saber cómo aplicar esos conocimientos en la vida cotidiana.

Aunque puede parecer algo lejano, aburrido o sin sentido, está presente en cada aspecto de la vida y deberíamos verla como una gran aliada y una herramienta muy eficiente para tomar el control de nuestras finanzas, proteger a ahorradores e inversores, evitar situaciones perjudiciales como el endeudamiento, la quiebra y el fraude económico, y aumentar la estabilidad y el desarrollo del sistema económico y financiero.

Pero, desafortunadamente, tal y como he podido constatar en muchos de mis cursos y talleres y diferentes estudios ponen recurrentemente de manifiesto —ya en 2005 la OCDE recomendaba desarrollar programas de difusión explicando los conceptos básicos entre la población general— el nivel de cultura financiera está muy lejos de ser el adecuado.

Todavía no se considera una cuestión prioritaria en el entorno familiar, educativo, laboral y social, a pesar de que la situación económica española, caracterizada por un mercado laboral con sueldos medios que no suelen superar los 300€, y con un coste de vida alto, sobre todo en las grandes ciudades, que hace que, el año pasado, el porcentaje de población en riesgo de pobreza o exclusión social fuera el 26,0%.

Veamos algunas de las múltiples razones por las que es importante:

  • Establecer metas financieras realistas y diseñar un plan para alcanzarlas. Por ejemplo, si nuestra meta es comprar una casa, la educación financiera nos permite comprender cómo funcionan las hipotecas, cómo elegir la que mejor se adapte a nuestra situación y cuál es el proceso para obtener una. Nos permite evaluar nuestros ingresos, gastos y capacidad de endeudamiento para establecer un presupuesto adecuado y realista.
  • Facilitar la gestión del presupuesto: Al comprender cómo elaborar y administrar un presupuesto —cálculo, planificación y formulación anticipada de los ingresos y gastos—, podemos controlar y priorizar nuestros gastos, mantenernos dentro de nuestras posibilidades, evitar las compras innecesarias y el endeudamiento excesivo, y tener más dinero disponible para ahorrar e invertir. En el caso de la contratación de una hipoteca, es esencial para poder cumplir con las cuotas mensuales y evitar retrasos en los pagos que pueden generar intereses y cargos adicionales.
  • Ahorrar para emergencias y objetivos a largo plazo: La educación financiera ayuda a comprender la importancia del ahorro y cómo establecer un fondo de emergencia para situaciones imprevistas. En el caso de una hipoteca, es importante disponer de un fondo de emergencia para poder hacer frente a gastos inesperados, como reparaciones en la casa o cambios en las condiciones económicas que puedan afectar a nuestra capacidad de pago. Además, la educación financiera nos ayuda a planificar y ahorrar para objetivos a largo plazo, como la educación de los hijos o la jubilación.
  • Tomar decisiones de inversión informadas: Podemos entender los diferentes tipos de inversión y cómo evaluar su rendimiento. Esto ayuda a tomar decisiones de inversión más informadas y reducir el riesgo de perder dinero. En el caso de la contratación de una hipoteca, ayuda a comparar las diferentes opciones de hipoteca disponibles en el mercado y a elegir la que mejor se adapte a nuestras necesidades y capacidad de pago. Por ejemplo, al comparar diferentes hipotecas, tener en cuenta factores como la tasa de interés, los costes adicionales y los plazos de pago, entre otros.
  • Evitar problemas financieros: Ayuda a comprender los riesgos y beneficios de diferentes tipos de préstamos y tarjetas de crédito, lo que permite tomar decisiones más informadas y evitar posibles problemas. En el caso de una hipoteca, es esencial comprender los términos y condiciones del contrato y asegurarse de poder cumplir con las cuotas mensuales antes de firmarla. También es importante entender los riesgos asociados con su contratación, es a largo plazo, y considerar si es la opción más adecuada para nuestra situación financiera.
  • Entender los conceptos básicos de economía y finanzas: Ayuda a comprender los conceptos básicos de la economía, como la oferta y la demanda, el mercado laboral y los indicadores económicos. También los conceptos básicos de las finanzas personales, como la gestión del presupuesto, la inversión, el ahorro y la gestión de la deuda.
  • Tomar decisiones informadas de inversión: Ayuda a tomarlas al comprender los diferentes tipos de inversiones disponibles — acciones, bonos o fondos de inversión—, cómo evaluar su rendimiento y los riesgos asociados a cada uno.
  • Comprender los conceptos fiscales de los impuestos: Permite comprender sus conceptos básicos, sus diferentes categorías, las deducciones y los créditos fiscales.
  • Ahorrar para la jubilación: La mayor esperanza de vida y el envejecimiento de la población limitan las posibilidades de los sistemas de ayuda tanto públicos como privados. Por ello, cómo planificar la jubilación y cómo evaluar diferentes opciones de inversión para el ahorro que hay que adoptar a lo largo de la vida laboral para lograr una situación desahogada en el futuro suponen un mayor reto que en el pasado reciente.
  • Contratar seguros: Cómo elegir el tipo de seguro que mejor solucione nuestra situación y cómo evaluar las diferentes opciones que el mercado ofrece.
  • Evitar tomar decisiones financieras impulsivas: Muchas personas toman decisiones financieras impulsivas que pueden afectar negativamente su situación financiera a largo plazo. La educación financiera ayuda a las personas a tomar decisiones informadas y bien pensadas sobre sus finanzas, en lugar de simplemente actuar por impulso.
  • Aumentar la confianza financiera: Tomar decisiones financieras informadas con mayor seguridad evita abrumarse por la complejidad de las decisiones financieras.
  • Reducir el estrés financiero: Al comprender mejor la situación financiera propia y planificar adecuadamente para el futuro se reduce el estrés financiero y mejora la calidad de vida.
  • Anticipar situaciones financieras inesperadas: En el actual entorno de gran inestabilidad en el empleo y de menores rendimientos del trabajo, comprender mejor la situación financiera del momento y disponer de un plan de contingencia proporciona seguridad y mejor preparación para manejar situaciones financieras imprevistas: pérdida de trabajo, problemas de salud o crisis económicas.

¿Cómo y cuándo afrontar la educación financiera?

El informe PISA, la mayor y más influyente prueba educativa internacional, organizada por la OCDE, considera que «las personas deben ser educadas acerca de los asuntos financieros lo antes posible». Unicef coincide al opinar: «si queremos una población educada que sea capaz de tomar decisiones con conocimiento de causa, debemos promover la educación financiera y una cultura financiera positiva en los niños y los jóvenes».

Depositphotos

Por tanto, urge empezar a hablar de la importancia del dinero, y su manejo adecuado y prudente, no solo con los niños, sino también con los adolescentes y, por supuesto, con los adultos. Es importante abordar la educación financiera de manera continua en diferentes momentos de la vida, ya que los conceptos financieros que se enseñan a una edad temprana pueden sentar las bases para una vida financiera saludable. En general, la educación financiera debería ser impartida en todos los entornos, individual, familiar, escolar y social, para garantizar que todo el entorno tenga acceso a la información necesaria para tomar decisiones financieras informadas.

El objetivo es justamente que el dinero deje de ser un tema tabú para los individuos, las familias y la sociedad. Se debe tratar el asunto, no podemos rehuir algo que nos va a acompañar toda nuestra existencia. El dinero no lo es todo, pero su buena gestión posibilita una mejor calidad de vida en todos los aspectos.

Comentemos pues algunas sugerencias sobre cuándo y cómo se debería afrontar la educación financiera:

  • En el hogar: La idea de que el dinero se obtiene con esfuerzo, debe ser administrado de forma responsable y es un recurso limitado, la diferenciación entre necesidades básicas y caprichos y la importancia de ahorrar son conceptos clave que se pueden enseñar a los más pequeños de la casa de forma lúdica. Asimismo, si enseñamos a nuestros hijos a usar una cuenta bancaria desde pequeños, crearemos un hábito de ahorro que, probablemente, se mantenga en la edad adulta.
  • En la escuela primaria: Los conceptos básicos de la educación financiera pueden ser enseñados en la escuela primaria, donde los niños pueden aprender sobre la importancia del ahorro, la planificación presupuestaria y la diferencia entre las necesidades y los deseos. Poco a poco, podemos introducirles también la necesidad de comparar precios y de practicar un consumo responsable, y explicarles el papel de los bancos.
  • En la escuela secundaria: Se pueden enseñar conceptos más avanzados como la diferencia entre los productos financieros básicos, las diversas formas de pago, como el efectivo, las tarjetas de crédito y los cheques, la inflación, la importancia de leer un contrato, de no firmar nada que no hayamos entendido o el efecto de los impuestos sobre nuestras rentas.
  • En la universidad: Se pueden ofrecer cursos más avanzados de educación financiera, desarrollando conceptos como el mercado de valores, la planificación financiera para la jubilación y la gestión de la deuda.
  • En el lugar de trabajo: Los empleadores también deben desempeñar un papel en la educación financiera de sus empleados, ya que, si tener conocimientos sobre finanzas es importante en la vida diaria, lo es todavía más en el ámbito profesional. Incluso aquellos trabajadores que no trabajan específicamente en departamentos financieros deberían tener unos conocimientos básicos sobre estos temas. De este modo, todos ellos podrían entender y manejar mejor la información económico-financiera que les llega y tomarían mejores y bien fundadas decisiones.

La educación financiera está directamente relacionada con la calidad de vida, que se sustenta en tres pilares: salud física, salud mental y salud financiera. Cualquier desorden en nuestras finanzas personales provocará un deterioro en nuestra salud física y mental. Incluso nuestras relaciones pueden resultar dañadas, afectando a las relaciones de pareja, familiares o con amigos y compañeros de trabajo.

Por tanto, la formación financiera continua, mantenerse informado sobre las noticias y actualizaciones financieras son acciones clave para nuestro desarrollo personal. Estar al día de los cambios en la economía, las tendencias del mercado y las normativas económicas y fiscales nos puede ayudar a tomar decisiones financieras inteligentes y a evitar estafas y fraudes. Además, aprender de profesionales con experiencia y asistir a talleres financieros mejorará nuestros conocimientos financieros y su aplicación a la vida cotidiana.

.

Si este artículo te ha gustado, no dudes en difundirlo a través de las redes sociales, pulsando los botones que hay más abajo. De este modo me estarás ayudando a difundir y compartir conocimiento y a crear reflexión, debate, opinión y comunidad. ¡Muchas gracias!

Y si quieres recibir en tu correo los artículos de Medio en serio medio en broma, en el mismo momento de su publicación, haz clic en el botón Suscríbete.

Cómo se relacionan las finanzas con la vida personal

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Cómo se aplica el sistema financiero en la vida cotidiana puedes visitar la categoría Finanzas / Inversiones.

Subir