Lebacs: el final de una era en la historia financiera argentina

Valoración: 3.09 (151 votos)

Las Letras del Banco Central (Lebac), un instrumento financiero que marcó un hito en la economía argentina, llegaron a su fin este miércoles. Creadas en 2003, las Lebacs pasaron de ser un instrumento conocido solo en el mundillo financiero a una herramienta fundamental en la lucha contra la inflación, convirtiéndose en la inversión favorita de muchos argentinos que tenían una cuenta de home banking.

Sin embargo, su creciente popularidad también trajo consigo un problema: un stock cada vez más alto de Lebacs, con vencimientos cada vez más concentrados en el tiempo, lo que generó una presión sobre el Banco Central (BCRA).

Tabla de Contenido

Un camino hacia la desactivación

La historia de las Lebacs tuvo un giro crucial en abril de 2018, cuando el BCRA, bajo la presidencia de Federico Sturzenegger, elevó las tasas de interés de las Lebacs para frenar la presión sobre el dólar. Esta estrategia logró atraer a los inversores, pero también generó un crecimiento exponencial del stock de Lebacs.

En enero de 2016, las licitaciones de Lebacs cerraron con una tasa de 38% anual, bajando gradualmente a 24,75% en un año que cerró con una inflación del 24%. Durante 2017 y la primera mitad de 2018, las Lebacs se destacaron por sus altas tasas y su liquidez, con vencimientos cada 30 días.

La primera turbulencia cambiaria a fines de abril de 2018, sin embargo, puso en evidencia la fragilidad de la situación. La tasa determinada por el BCRA comenzó a escalar para competir con una devaluación que empujaba a los inversores hacia el dólar. Entre mayo y junio, el BCRA llegó a pagar hasta 47% anual de tasa para las Lebacs a 27 días.

El acuerdo con el FMI y el desarme del stock

El desarme del stock de Lebacs ya estaba en proceso antes del acuerdo stand-by con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero la metodología exacta se estableció durante las negociaciones con los técnicos del FMI.

El acuerdo prohibió a los bancos renovar sus Lebacs y estableció un monto mínimo en manos de inversores no bancarios que se dejaría vencer a propósito para volcarse a la economía. Con este cronograma, el stock de Lebacs fue cayendo cada vez más en las licitaciones desde junio, hasta llegar a los últimos $6000 millones que vencieron este miércoles.

El destino de los pesos

El destino de esos pesos es uno de dos: o serán absorbidos por los bancos a través de la licitación de Letras de Liquidez (Leliq) o el BCRA dejará que se sumen a la base monetaria como parte del aumento planeado para diciembre, donde potencialmente podrán generar presión sobre el tipo de cambio.

¿Qué son las Lebacs?

Las Lebacs son deudas que emite el BCRA a corto plazo, de 36 a 252 días, generalmente en pesos. El objetivo principal de este instrumento es bajar la demanda del dólar y, por ende, su cotización. Al ofrecer una tasa de interés atractiva en pesos, se genera un mayor incentivo a comprar Lebacs que dólares.

Otro objetivo de las Lebacs es bajar la inflación. Los que compran las letras entregan pesos al BCRA y no los vuelcan al consumo.

La licitación de las Lebacs

Para conseguir las Lebacs, se tiene que participar de las licitaciones mensuales del BCRA. Se negocian en efectivo y funcionan mediante el método holandés. Según este procedimiento, los privados deben indicar la tasa de interés que desean recibir. El BCRA, al analizar las ofertas recibidas, elige cuántas letras entregar.

Las ofertas que soliciten la menor tasa son adjudicadas primero y se continúa ascendiendo hasta agotar los títulos que pretende vender la entidad. Finalmente, se toma la tasa de interés más alta aceptada por el BCRA (llamada “tasa de corte”) y a todas las letras adjudicadas por el mismo período de días se les termina otorgando esta tasa.

El “supermartes” de las Lebacs

El martes 15 de mayo de 2018, se realizó la primer licitación de Lebacs luego de la crisis cambiaria que comenzó un par de semanas antes. Esta licitación fue importante porque vencían casi la mitad del total de las Lebacs que hay en el mercado.

En ese momento, el stock de Lebacs superaba los $1,2 billones, lo que representaba casi US$50 mil millones, un 90% de las reservas del BCRA. Las Lebacs que vencían ese martes eran casi la mitad del total, cerca de $620 mil millones (casi US$ 25 mil millones).

A pesar de la incertidumbre sobre cuántos inversores renovarían su inversión en pesos y cuántos optarían por el dólar, finalmente, la totalidad del vencimiento se renovó.

La importancia de esta licitación radica en que las Lebacs estaban en manos del sector público, grandes entidades bancarias e inversores minoristas, tanto residentes como no residentes. Los interrogantes se centraban en los inversores minoristas, ya que si no renovaban con las altas tasas de interés que ofrecía el BCRA, era muy probable que compraran dólares.

El impacto de las Lebacs en el mercado

Las Lebacs tuvieron un impacto significativo en el mercado financiero argentino. Su desactivación marca un punto de inflexión en la historia económica del país y abre un nuevo capítulo para la gestión de la política monetaria.

La desaparición de las Lebacs representa un cambio en el panorama financiero y económico de Argentina. Es importante seguir de cerca los desarrollos futuros para comprender cómo se adaptará el mercado a esta nueva realidad.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Lebacs: el final de una era en la historia financiera argentina puedes visitar la categoría Finanzas / Inversiones.

Subir