Al invertir, se busca algún tipo de ganancia en un periodo de tiempo determinado, teniendo en cuenta su rentabilidad y asumiendo cierto riesgo.

Definición de inversión
La inversión es una acción que alude a la destinación de algún tipo de recurso para conseguir beneficios. En economía, estos recursos son: tiempo, capital y trabajo.
Por tanto, al emplearse uno o varios de estos recursos para obtener ganancias en el futuro, se realiza una inversión.
Toda inversión conlleva consigo un riesgo, y la rentabilidad de cada inversión es proporcional a su riesgo. Es decir, a mayor rentabilidad, mayor riesgo, y viceversa.
Sin embargo, que una inversión represente una alta seguridad en su retorno (aunque poca rentabilidad), no implica que la operación sea totalmente segura, ya que pueden existir eventos impredecibles que podrían afectar dicha solidez de inversión.
Características de la inversión
- Implica destinar algún recurso (tiempo, capital y/o trabajo).
- Busca obtener beneficios a partir de ello.
- Lleva implícito cierto riesgo.
- Las ganancias o pérdidas se concretan luego de un periodo de tiempo determinado.
- Los recursos empleados pueden ser tangibles o intangibles.
Tipos de inversión
Según el tiempo
Inversión a corto plazo
Son aquellas inversiones que se realizan para obtener beneficios a corto plazo, generalmente menor a un año. En este periodo, el inversor desea recuperar su inversión inicial y además generar ganancias.
Inversión a largo plazo
Son las inversiones que se realizan pensando en los beneficios a largo plazo, generalmente superior a un año. En este tipo de inversión, el inversor tiene como deseo mantener las propiedades adquiridas y esperar las virtudes que una operación a largo plazo suele ofrecer: menos riesgo, mayor rentabilidad, despreocupación, interés compuesto, etc.
Según su estrategia
Inversión agresiva
Es una estrategia que consiste en invertir en instrumentos de alta liquidez, con alto nivel de riesgo y elevados rendimientos, para conseguir beneficios cuantiosos en un periodo de tiempo corto.
Inversión conservadora
Es una estrategia que busca invertir en instrumentos con baja liquidez, con bajo nivel de riesgo y modestos rendimientos, para conseguir beneficios estables en el largo plazo.
Cuáles son las características de un proyecto de inversión
Definición de proyecto de inversión
Un proyecto de inversión es una propuesta de acción que, a partir de la utilización de los recursos disponibles, considera posible obtener ganancias. Estos beneficios, que no son seguros, pueden ser conseguidos a corto, mediano o largo plazo. Cabe destacar que un proyecto (del latín proiectus) es un conjunto de actividades coordinadas e interrelacionadas que intentan cumplir con un fin específico. Por lo general, se establece un período de tiempo y un presupuesto para el cumplimiento de dicho fin, por lo que se trata de un concepto muy similar a plan o programa. Una inversión, por otra parte, es la colocación de capital para obtener una ganancia futura. Esto quiere decir que, al invertir, se resigna un beneficio inmediato por uno improbable.
Características del proyecto de inversión
Todo proyecto de inversión incluye la recolección y la evaluación de los factores que influyen de manera directa en la oferta y demanda de un producto. Esto se denomina estudio de mercado y determina a qué segmento del mercado se enfocará el proyecto y la cantidad de producto que se espera comercializar.
El proyecto de inversión, en definitiva, es un plan al que se le asigna capital e insumos materiales, humanos y técnicos. Su objetivo es generar un rendimiento económico a un determinado plazo. Para esto, será necesario inmovilizar recursos a largo plazo.
Las etapas del proyecto de inversión implican la identificación de una idea, un estudio de mercado, la decisión de invertir, la administración de la inversión y la evaluación de los resultados. El proyecto en sí suele ser evaluado por distintos especialistas.
Estudios relacionados
Desde otra perspectiva, los cuatro tipos de estudio que conforman un proyecto de interés son:
Estudio de mercado
está formado, a su vez, por varias etapas, teniendo en primer lugar la definición detallada del producto o del servicio que se pretenda desarrollar y ofrecer. Luego de haber encontrado la identidad del proyecto, es necesario preguntarse si existe un nivel de demanda que justifique su realización; por otro lado, si se trata de una «revolución», entonces el interrogante será si podría impactar de forma positiva en la porción de la sociedad a la cual se dirigiese. Superada esta parte, llega la investigación de los potenciales competidores y las características de sus ofertas, tales como su éxito, los precios y su historial de ventas y presencia en la industria.
Estudio técnico
se dedica a determinar el modo y los recursos con los que se llevará a cabo la producción, pasando por el espacio físico que se destinará a dicho fin, las mejores opciones para conseguir la materia prima, las maquinarias, los métodos de trabajo y el perfil ideal de los empleados a quienes se asignará esta etapa.
Estudio financiero
no hay que olvidar el presupuesto, dado que para llegar a una decisión con respecto a cada uno de los puntos recién expuestos es necesario evaluar el inevitable impacto económico. Y es éste el estudio que se encarga de analizar detenidamente la viabilidad del proyecto y decide si se puede continuar o si conviene rediseñar la estrategia para evitar pérdidas considerables.
Estudio de organización
como su nombre lo indica, se trata de buscar la mejor manera de dar comienzo a la empresa, de encontrar los medios adecuados para llevar a la realidad todas las ideas que se han evaluado y aceptado hasta el momento.
Cabe señalar que en un equipo de trabajo se puede distinguir claramente entre el departamento creativo y el administrativo, y que su comunicación debe ser clara y constructiva para alcanzar objetivos que satisfagan a todos.
Lo más común es que el producto final difiera considerablemente de su concepción inicial, dados los resultados de los cuatro estudios recién detallados, por lo cual es necesario mantener vivo el espíritu de los creativos, a la vez que se les solicitan modificaciones que hagan de sus proyectos ideas rentables y seguras.
Ejemplos de proyecto de inversión
Tomemos el caso de dos hermanos que deciden instalar un restaurante de comida mexicana en una ciudad turística. Primero llevan a cabo un análisis de viabilidad y llegan a la conclusión de que hay espacio para el emprendimiento ya que se trata de un destino que recibe miles de visitantes cada verano y, sin embargo, no tiene un establecimiento gastronómico de este tipo. Luego desarrollan una evaluación financiera: estiman que, con una inversión inicial de 500.000 pesos, podrían recuperar ese monto en tres años y empezar a obtener rentabilidad a partir del cuarto. Con todos estos informes, definen un modelo financiero e inician el plan de ejecución para concretar el proyecto.
Pensemos ahora en una compañía tecnológica que aspira a crecer. Con dicho objetivo, los directivos elaboran un proyecto de inversión y salen en búsqueda de fuentes de financiamiento. Así llegan a un grupo inversor que está dispuesto a apostar por la innovación. De este modo, luego de analizar diversos indicadores de desempeño de la empresa, examinar su propuesta a futuro y evaluar el pronóstico de ventas, deciden destinar capital para propiciar su crecimiento e incluso lograr una expansión internacional.
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