Financiación propia vs. ajena: ¿Qué tipo de financiación es mejor para tu empresa?

Valoración: 3.68 (737 votos)

La financiación es el motor que impulsa el crecimiento y la expansión de cualquier empresa, sea cual sea su actividad y su tamaño. Pero, ¿qué tipo de financiación es la más adecuada para tu negocio? ¿Es mejor utilizar fondos propios o recurrir a terceros para obtener los recursos que necesitas?

A continuación, exploraremos las diferencias entre la financiación propia y la ajena, cuáles son sus ventajas y los inconvenientes de cada opción, y te ayudaremos a decidir cuál es la mejor opción para tu empresa.

Tabla de Contenido

¿Qué es la financiación propia?

La financiación propia, también conocida como capital propio, se refiere a los fondos generados internamente por la empresa, ya sea por las aportaciones de los socios, los beneficios retenidos en la empresa, las reservas o la entrada de nuevos inversores al capital de la empresa, ya sea a través de sociedades de capital riesgo, de business angels o de otro tipo de ampliaciones de capital.

Es el tipo de financiación más habitual en las etapas incipientes de cualquier startup, especialmente cuando no existe un historial crediticio detrás que avale una empresa para solicitar fondos ajenos. También constituye una opción muy interesante cuando la empresa necesita ampliar capital y así mejorar su solvencia.

Ventajas de la financiación propia

Entre las principales ventajas de la financiación propia, destacan las siguientes:

  • Independencia de fuentes externas : gracias a los recursos propios, tu empresa logrará una gran independencia financiera, ya que no dependerá de terceros para obtener los recursos que necesita para financiar su actividad.
  • Inmediatez : los recursos propios se obtienen de forma inmediata, y no es necesario esperar a que una entidad financiera apruebe la operación para disfrutar de los fondos.
  • Aumento de la solvencia : obtener recursos a través de financiación propia implica aumentar el capital social de la empresa, lo que incrementa su solvencia y reduce el riesgo de quiebra técnica.
  • Sin coste : no hay costes de intereses asociados, lo que puede mejorar la rentabilidad.

Desventajas de la financiación propia

La financiación con fondos propios también comporta algunas desventajas, entre las cuales destacan las siguientes:

  • Pérdida de control de la empresa : cuando se da entrada a nuevos socios al capital social, se pierde cierto control de la empresa.
  • Dilución del valor de la participación : en las ampliaciones de capital, además, el valor de la acción se diluye por la entrada de nuevos socios.
  • Riesgo : Si la empresa no tiene éxito, los propietarios pueden perder su inversión y retirar el capital.
  • Limita la rentabilidad , ya que es necesario inmovilizar grandes cantidades de dinero que podrían ser más productivas en otro tipo de inversiones.

¿Qué es la financiación ajena?

La financiación ajena se refiere a los fondos obtenidos de fuentes externas, como entidades bancarias, proveedores o administraciones públicas. Este tipo de financiación incluye algunos instrumentos financieros como préstamos, bonos, créditos comerciales, leasing o subvenciones y ayudas públicas.

Ventajas de la financiación ajena

Entre las principales ventajas de la financiación con fuentes ajenas, destacan las siguientes:

  • Acceso a grandes cantidades de dinero : tu empresa puede obtener grandes sumas de dinero para financiar proyectos importantes.
  • Mejora del flujo de caja : ayuda a mantener el flujo de caja al permitir pagos a plazos.
  • Deducibilidad fiscal : Los intereses pagados pueden ser deducibles en los impuestos. En España, de hecho, los intereses de los préstamos son deducibles en el Impuesto sobre Sociedades.
  • Incrementa la rentabilidad de la empresa gracias al apalancamiento .

Desventajas de la financiación ajena

La financiación ajena también comporta algunos problemas:

  • Intereses y obligaciones : Debes pagar intereses y cumplir con los términos del préstamo.
  • Riesgo financiero : Un alto nivel de deuda puede aumentar el riesgo financiero, lo que puede restar solvencia a la empresa.
  • Posible pérdida de control : Los prestamistas pueden imponer restricciones y condiciones si la situación se descontrola.

Financiación propia o ajena, ¿qué es mejor?

La elección entre financiación propia y ajena no es única para todas las empresas, ya que dependerá de varios factores, como las necesidades de tu empresa, la etapa de crecimiento, la estructura de capital y la estrategia a largo plazo.

En general, la financiación propia puede ser más adecuada si valoras el control y la independencia, mientras que la financiación ajena puede ser una buena opción si necesitas acceso a más capital y estás dispuesto a asumir ciertos riesgos y obligaciones a cambio de una mayor rentabilidad potencial.

En cualquier caso, si estás pensando en qué opción es mejor, existen una serie de criterios que debes tener en cuenta antes de tomar una decisión. A continuación, los repasamos.

Evaluar las necesidades de la empresa

Dependiendo del tipo de proyecto que desees financiar, será mejor una opción u otra:

  • Proyectos a corto plazo : la financiación ajena, como los créditos comerciales o las líneas de crédito, puede ser adecuada para necesidades a corto plazo. El motivo es que, generalmente, este tipo de necesidades exigen liquidez casi inmediata.
  • Proyectos a medio plazo : como la inversión en una nueva planta de producción, puede ser más interesante utilizar préstamos comerciales que se devuelven en varios años.
  • Proyectos a largo plazo : para inversiones a largo plazo, como una expansión internacional, puedes considerar una combinación de financiación propia y ajena, dando entrada a nuevos inversores en el capital de la empresa pero, al mismo tiempo, solicitando préstamos bancarios para complementar el desembolso.

Considerar la etapa de crecimiento

Dependiendo del momento de la empresa, compensará un tipo de financiación u otro:

  • Inicio : en la etapa inicial, la financiación propia puede ser más accesible y flexible, ya que es más sencillo obtener las aportaciones de los socios que por parte de fuentes externas, al no tener un historial crediticio creado en ese momento.
  • Expansión : durante la etapa de expansión, la financiación ajena puede proporcionar el capital necesario para crecer rápidamente. No obstante, las empresas suelen apostar también por introducir más capital social a la empresa, dando entrada a nuevos socios.

Analizar la estructura de capital

La estructura de capital también influye en qué tipo de financiación es más adecuada.

Cuál es la diferencia entre recursos financieros propios y ajenos

La financiación de una empresa se divide en dos grupos principales: financiación propia y financiación ajena.

Cada aportación de fondos, según su naturaleza, se encuadra en una de estas dos categorías. La proporción entre ambas define cómo se está financiando el negocio y los posibles riesgos derivados de su estructura financiera.

Las distintas fuentes de financiación de una empresa son las que le permiten obtener los activos necesarios (bienes y liquidez) para desarrollar su actividad.

A nivel contable se establece un equilibrio entre activos y financiación (destinos y orígenes). Las fuentes de financiación propia y ajena se representan en el balance en forma de patrimonio neto (PN) y pasivo (P).

Activo = PN (financiación propia) + P (financiación ajena)

Entre las diferencias entre financiación propia y ajena la principal es su titularidad. La financiación propia pertenece a la empresa y la externa se constituye con aportaciones de terceros ajenos a la sociedad.

Al recurrir a capital externo es importante contemplar las opciones que ofrece la financiación alternativa para no depender tanto del crédito bancario.

Características principales de la financiación propia

La financiación propia o patrimonio neto son recursos internos propiedad de la empresa. No tiene un coste explicito y no está afectada por ninguna exigencia de devolución.

La única excepción sería la quiebra de la compañía, lo que obligaría a destinar todo el patrimonio disponible para compensar a los acreedores.

Los fondos propios se consideran una financiación a largo plazo porque es un capital disponible sin límite temporal.

Se fundamenta en dos partidas: el capital social y la autofinanciación.

Capital Social

La financiación proviene de las aportaciones de los socios. Las sociedades limitadas (la gran mayoría de las pymes) están obligadas a acreditar en el momento de su constitución un capital social mínimo de 000 euros.

Al capital inicial se le pueden sumar aportaciones posteriores.

Las sociedades anónimas pueden ampliar su capital emitiendo acciones. No están obligadas a ofrecer ninguna compensación a los accionistas pero suelen hacerlo.

Autofinanciación

Es la que obtiene la empresa a través del beneficio neto de cada ejercicio, aquel que no se reparte entre los socios y se pone a disposición de las necesidades del negocio.

Parte del beneficio se debe destinar a cubrir las reservas obligatorias:

  • Reserva legal . Por ley, las sociedades deben aplicar el 10% de su beneficio a esta reserva, hasta que alcance el 20% del capital social.

La autofinanciación se puede reforzar con las amortizaciones y las provisiones (fondos retenidos en previsión de posibles pérdidas o imprevistos).

El problema de la autofinanciación es que puede ser negativa si la empresa soporta pérdidas. Esto reduce el valor del patrimonio.

De hecho, si el patrimonio se reduce hasta valores muy bajos se llega a una situación de quiebra técnica.

Características de la financiación propia:

  • Constituye el patrimonio de la empresa.
  • Es una financiación a largo plazo no exigible.
  • No tiene coste explicito.
  • No está expuesta a las fluctuaciones del mercado financiero, los tipos de interés o las restricciones de crédito externo.
  • El uso de estos fondos genera más rentabilidad al no soportar gastos financieros y estar libre de otras obligaciones contractuales.
  • Un nivel alto de fondos propios es una señal de mayor autonomía financiera, menos endeudamiento y más solvencia.
  • Es una financiación insuficiente en etapas de desarrollo, crecimiento o expansión.

Características principales de la financiación ajena

La característica principal de la financiación ajena es que los fondos provienen de personas o entidades ajenas a la empresa. En este caso, se concede a cambio de la devolución del dinero más los intereses pactados.

Es decir, no solo hay que devolverla sino pagar por ella.

En este sentido, es esencial calcular el coste de la financiación ajena porque al soportar un gasto extra e improductivo hay que elegir bien la opción más eficiente entre las distintas alternativas.

La financiación externa se puede planificar a corto y largo plazo según el plazo de devolución de los recursos recibidos. Se considera corto plazo hasta un año y largo plazo un periodo superior.

Financiación ajena a largo plazo

Hay distintas alternativas según su origen:

  • Préstamos a largo plazo : entregas de dinero con devolución a varios años.
  • Leasing/renting : arrendamiento financiero de bienes, locales o vehículos.
  • Emisión de obligaciones o bonos : captación de fondos en mercados secundarios.
  • Subvenciones públicas : las ayudas públicas se adjudican con un fin. En caso de no cumplir las condiciones existe el riesgo de tener que devolverlas. Si son libres -a fondo perdido- se considerarían como recursos propios.

Financiación ajena a corto plazo

Los dos grupos más destacadas son los préstamos o líneas de crédito y el crédito comercial:

  • Préstamos a corto plazo y líneas de crédito : efectivo disponibles a corto plazo.
  • Crédito comercial : la financiación proviene de la actividad comercial. Se trata de combinar el retraso en los pagos con el adelanto en el cobro de facturas.

Fórmulas:

  • Descuento comercial : la deuda de los clientes garantizada con pagarés o letras se puede anticipar como financiación a cambio de ceder el derecho de cobro de los títulos.
  • Factoring : en esta modalidad una compañía financiera –factor- gestiona anticipos de facturas y el descuento comercial.
  • Confirming : una compañía financiera gestiona los pagos de las empresas a sus proveedores y los garantiza –confirming- con plazos más largos.

Características de la financiación ajena:

  • Esta financiación implica endeudamiento para la empresa. Su proporción debe ser adecuada para evitar riesgos.
  • Los recursos obtenidos hay que devolverlos y tienen un coste explicito.
  • Se puede planificar a corto y largo plazo.
  • El coste de la financiación (intereses, comisiones y otras exigencias contractuales) es un factor clave al elegir.
  • Está expuesta a las coyunturas del mercado. Es esencial diversificar las fuentes para tener distintas alternativas.

Vías para obtener financiación ajena

Además de la vía tradicional bancaria todas las pymes deben conocer las fuentes de financiación alternativa y las plataformas de crowdlending.

La metodología del crowdlending permite a las empresas conectar con inversores particulares para obtener recursos. Se construye así un modelo de financiación participativa en un entorno colaborativo y con más libertad.

¿Cuándo recurrir a cada una?

Lo ideal es que la financiación propia sea lo más alta posible. Sin embargo, para no coartar las posibilidades de crecimiento es necesario contar también con recursos ajenos, siempre con un plan de financiación bien estudiado.

Allá donde no lleguen los recursos internos hay que recurrir a los externos.

Lo importante es analizar las necesidades y el horizonte temporal:

  • Para financiar el activo permanente y parte del activo corriente hay que recurrir a los fondos propios y la deuda a largo plazo.
  • Para reforzar la tesorería y afrontar mejor los pagos inmediatos está la financiación ajena a corto plazo.
  • Los activos comerciales son una buena estrategia de financiación a corto plazo para obtener liquidez inmediata.

De hecho, se puede entender como una fórmula combinada:

  • Los derechos de cobro de la cartera de clientes son recursos propios que se pueden utilizar como garantía para obtener financiación externa, a través del descuento comercial.
  • El dinero recibido se cubre con la cesión del derecho y el único gasto es el coste del anticipo.

Es una estrategia clave porque la mayoría de las empresas lo que necesitan es contar con suficiente liquidez y tesorería en su día a día. Además, resulta más sencilla y menos costosa que un préstamo.

En todo caso, no hay que olvidar la importancia de diversificar las fuentes y ampliar las soluciones no bancarias. Con ello, las pymes tendrán acceso a más alternativas y mejores condiciones.

Cuáles son los recursos ajenos de una empresa

Conjunto de recursos de la empresa que figuran en el pasivo de su balance, formado por todas las obligaciones o deudas con terceros, es decir, las que la empresa tiene contraídas con personas distintas a sus propios accionistas (por ejemplo, con entidades financieras o con proveedores). Los fondos o recursos ajenos complementan como fuente de financiación a los fondos propios, y son prioritarios en la liquidación del patrimonio social.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Financiación propia vs. ajena: ¿Qué tipo de financiación es mejor para tu empresa? puedes visitar la categoría Finanzas / Inversiones.

Subir