Recientemente en Argentina, los criptoactivos han sido protagonistas de diversas controversias legales, especialmente en casos de estafas. Paralelamente, cada vez son más las personas que se animan a invertir en estos novedosos activos y/o celebrar contratos de diversa naturaleza utilizando aquellos.
Tal realidad evidencia la necesidad de un análisis más riguroso de las pruebas en el contexto del proceso civil. La naturaleza inmutable y transparente de la tecnología blockchain, donde se registran los criptoactivos, ofrece una oportunidad única para rastrear la procedencia y movimientos de fondos de manera inequívoca.
Aquí entra en juego el análisis on-chain, que implica el examen directo de la información registrada en la cadena de bloques. Aprovecha la naturaleza descentralizada y transparente de la blockchain, donde cada transacción y su respectivo historial son accesibles y verificables por cualquier usuario.
Los datos examinados incluyen, pero no se limitan a, el origen y destino de los criptoactivos, el historial de transacciones, los saldos de las wallets y la ejecución de contratos inteligentes, permitiendo una trazabilidad completa de las acciones dentro de la blockchain. Así, facilita la detección de patrones, la identificación de actividades sospechosas y la confirmación de la integridad de las transacciones.
En el contexto judicial, el análisis on-chain se convierte en una herramienta poderosa para la presentación de pruebas. La información que se obtiene es precisa y prácticamente irrefutable debido a las propiedades de inmutabilidad de la blockchain.
Aunque la mayoría de las investigaciones que utilizan análisis on-chain surgen en el contexto de estafas y otros delitos típicos del fuero penal, es importante destacar que esta herramienta tiene aplicaciones potenciales mucho más amplias dentro del ámbito legal.
Puede ser útil en casos civiles como sucesiones, divorcios o litigios por daños y perjuicios, donde la identificación y la trazabilidad de activos se convierten en cuestiones críticas. Y puede ser especialmente crucial en casos donde la legitimidad de una transacción está en disputa o en investigaciones de fraude donde se requiere un seguimiento exhaustivo de los fondos.
Por ejemplo, en procesos de sucesión o divorcio, una parte podría intentar ocultar activos para evitar su distribución equitativa. Aquí, el análisis on-chain puede desempeñar un papel crucial al proporcionar un método confiable y transparente para revelar la existencia y el movimiento de criptoactivos que una de las partes podría no estar declarando.
Sin embargo, el análisis on-chain se encuentra actualmente subutilizado. La incorporación de este tipo de análisis como prueba en los procesos judiciales aún no posee un tratamiento homogéneo debido a la difusa normativa aplicable y la ausencia de jurisprudencia. Lo anterior plantea desafíos significativos para abogados, jueces y partes involucradas.
Este artículo se propone esclarecer, de manera introductoria, cómo el análisis on-chain puede integrarse en el proceso civil argentino para mejorar la admisión y valoración de pruebas electrónicas en litigios que involucran criptoactivos.
Abordaremos las conceptualizaciones técnicas básicas, las normativas aplicables a su incorporación y valoración, como así también las implicancias prácticas de adoptar un enfoque más estructurado para la prueba electrónica on-chain. Contribuyendo así a la protección efectiva de los derechos en el ámbito digital.
Consideramos que la capacidad de rastrear de manera precisa y verificable la procedencia y destino de los fondos digitales ofrece a los tribunales una herramienta poderosa para asegurar la justicia y la equidad en estos procesos judiciales, sin importar el fuero donde se aplique.
Nociones previas
Para abordar adecuadamente el análisis on chain de transacciones sobre criptoactivos en el ámbito del proceso civil, es esencial contar con un entendimiento claro de varias nociones técnicas. A modo de ejemplo, es fundamental comprender qué son los criptoactivos y cómo funcionan, especialmente desde la perspectiva de la tecnología blockchain que los sustenta.
En esta sección, definiremos de manera resumida las nociones necesarias para comprender el contenido del presente artículo. Este resumen está pensado para proporcionar una base inicial sólida que facilite el entendimiento de los conceptos más complejos que serán explorados más adelante.
Se recomienda encarecidamente a los lectores que no solo se apoyen en este resumen introductorio, sino que también busquen profundizar su conocimiento investigando la doctrina y bibliografía disponible en Argentina sobre esta materia.
Blockchain
Blockchain es un protocolo de red con una base de datos descentralizada, con una estructura distribuida entre varios nodos, accesible a todo público, con capacidad de verificación también descentralizada, y completamente segura por su sistema criptográfico.
La tecnología de registros distribuidos (DLT) es un conjunto de tecnologías que permiten diseñar una estructura de sistemas que funcionan como una base de datos no centralizada.
Se puede entender a cada bloque del blockchain como un libro contable digital encriptado y vinculado de manera sucesiva. Esto implica que no es factible la alteración de la información existente en un bloque sin repercutir en el próximo sucesivo. La tecnología comentada hace posible insertar información en bloques de forma consecutiva, información materializada, por ejemplo, en transferencias de valores, programas (smart contracts), o bien fijar un monto o variable para estos últimos.
Comenzaremos a anotar allí las distintas transacciones de criptomoneda que hagamos, pero con la particularidad que cada vez que alguno escribe una transacción todo el resto de la red toma nota también de esa transacción en su propio libro contable. Así obtiene la publicidad necesaria para evitar los fraudes de escribir alguna transacción que en realidad no ocurrió.
Finalizada las transacciones uno de los nodos (que se llamará minero) procederá a cerrar el bloque por medio de lo que se conoce como nonce, el cual es una clave criptográfica. Una vez cerrado el bloque, el mismo queda sellado con una marca de tiempo que lo hace inmutable e imposible de ser modificado.
A continuación, abriremos un segundo libro contable que hoy llamaremos bloque dos, pero antes de comenzar a anotar en el mismo las transacciones, datos y demás información deberemos anotar el hash del libro/bloque anterior. Este hash será el vínculo fundamental de unión entre cada uno de los bloques.
Entonces, el sistema Blockchain es una nueva red de base de datos, la cual deja de lado el concepto de intermediarios al ser un sistema completamente distribuido entre varios participantes. Asimismo, es público, permitiendo su utilización y mejoras por cualquier desarrollador, y finalmente incluye un sistema criptográfico capaz de darle la seguridad necesaria para triunfar en el entorno.
La mencionada cadena de bloques funciona a través de una colectividad de usuarios, denominados nodos, quienes, por medio de sus respectivos ordenadores envían y reciben mensajes mutuamente. Es necesario para que la información ingrese y sea agregada al bloque (sea como un mensaje o una transacción) que el remitente disponga de un código de acceso específico, así como también efectuarse la correspondiente comprobación de identidad y generar el correspondiente consenso de la mayoría de los usuarios a fin de que el mensaje sea formalmente plasmado.
Cabe destacar que cada nodo o computadora que forma parte de la comunidad de usuarios que integran a la cadena de bloques dispone de la misma y exacta información sobre los bloques que son registrados y conservados según la aplicación del protocolo correspondiente. Es así como mantienen un registro privado de aquellos otros nodos participantes que permite soportar y garantizar la seguridad.
Y cada cambio que se produce en los datos con posterioridad es notificado instantáneamente a los nodos o servidores y se exige el “consenso” de estos para ser aceptado e inscrito dicho cambio en la cadena, haciendo de este modo que la cadena de bloques resulte en cierta manera invulnerable a las manipulaciones a los ataques, facilitando a su vez al sistema detectar y rastrear todo cambio.
Pues bien, en términos generales, se puede afirmar que la blockchain es un grupo de bloques enlazados entre sí en forma consecutiva, que se van incrementando progresivamente en la medida en que aumenta la cantidad de transacciones efectuadas.
A su vez, cada bloque contiene: i) el hash de la cabecera de dicho bloque -que incluye el identificador del bloque actual, el identificador del bloque anterior (nonce) y el nuevo código hash o huella que se genera a través del algoritmo de Merkle (merkle root) y que facilita la comprobación de si una concreta transacción se encuentra incluida en un bloque-; ii) así como el contenido de la transacción y su identificador.
La capacidad inherente de la tecnología blockchain para garantizar la transparencia y seguridad de las transacciones mediante su estructura de datos enlazados y cifrados tiene un impacto significativo en el análisis on-chain.
Dado que cada bloque está vinculado al anterior mediante el hash y contiene detalles completos de cada transacción, incluido el remitente, destinatario y otros datos relevantes, los analistas pueden rastrear el flujo de criptoactivos y detectar patrones de comportamiento, potenciales fraudes o anomalías con una precisión y una seguridad que no están disponibles en sistemas de registro tradicionales.
Hash
Recordemos que ya hemos definido al hash como una cadena alfanumérica hexadecimal generada a partir de la aplicación de un algoritmo criptografico que debe identificar de manera inequívoca la integridad de un documento electrónico.
Y en el contexto de la tecnología blockchain, el hash desempeña un papel crucial como mecanismo de seguridad y verificación de la integridad de los datos. Como mencionamos supra, cada bloque dentro de la cadena contiene un hash, que actúa como una huella digital única, siendo el algoritmo criptográfico específico a la información que constituye el bloque.
Este proceso transforma de manera efectiva la información del bloque en un conjunto de caracteres que es casi imposible de revertir a su forma original, garantizando así la seguridad de los datos.
A su vez, el hash no solo encapsula la seguridad de la información del bloque actual, sino que también incluye el hash del bloque anterior, creando de esta manera una cadena continua e ininterrumpida de bloques validados.
La anterior característica es fundamental porque cualquier alteración en la información de un bloque cambiaría su hash. Como cada bloque siguiente contiene el hash del bloque anterior, un cambio en uno afectaría toda la cadena, haciendo evidente la manipulación.
El procedimiento de hashing también ayuda a mantener la privacidad y seguridad de las transacciones que se registran. Aunque los datos de las transacciones son visibles públicamente dentro de los bloques, son irreconocibles sin las claves correspondientes, gracias a la naturaleza del hash.
Este nivel de seguridad es lo que hace que la tecnología blockchain sea especialmente atractiva para aplicaciones que requieren altos estándares de seguridad y transparencia, como las transacciones financieras.
Es importante señalar que, técnicamente, tener registrado el hash de un documento “no evita la alteración, sino que permite detectarla, y por tanto, permite acreditar que no ha existido alteración”. En este sentido, “si en un momento dado se calcula el hash de un determinado archivo y queda constancia confiable de este hash, en cualquier momento posterior sepuede tener certeza de que cualquier pretendida nueva imagen o copia de ese mismo archivo que se presente se corresponde exactamente con el archivo original. Para ello basta con volver a calcular el hash del archivo que ahora se nos presenta: Si este hash que calculamos ahora coincide con el hash que se obtuvo en su día del archivo original, es que éste no ha sido alterado, tiene exactamente su mismo contenido”. Asimismo “la función hash no sirve para guardar y conservar una información”, por lo que, si el archivo original se ha perdido o destruido, de nada nos sirve disponer de su hash. Esto significa que el registro en la blockchain no servirá por sí mismo para acreditar la integridad de un documento, sino que solo garantizará la integridad de un documento en la medida en que se cuente con este último y ambos elementos se puedan contrastar.
A modo de resumen, el hash en blockchain no es solo una medida de seguridad, sino que es fundamental para la integridad y la confianza en la información registrada en cada bloque. Garantiza que la cadena de bloques sea inmutable y confiable, cualidades esenciales para su aplicación en una variedad de campos. Y la robustez del mecanismo de hashing en la tecnología influye profundamente en el análisis on-chain, mejorando significativamente la capacidad de los analistas para verificar y rastrear transacciones y bloques de manera segura y transparente. Todo conforme cada transacción que se incorpora en un bloque y cada bloque que se añade a la cadena puede ser examinado de forma detallada para asegurar su autenticidad y la integridad de la información.
Sellado de tiempo o timestamp
En la tecnología blockchain, el concepto de timestamp o sellado de tiempo es fundamental para mantener la integridad y el orden cronológico de la cadena de bloques.
Cada bloque registrado en la cadena incluye un timestamp que marca específicamente la fecha y hora exactas en que dicho bloque fue añadido al sistema. Y este registro temporal es crucial porque establece una línea de tiempo inalterable y precisa para todas las actividades registradas en la cadena.
Es así que en cada uno de los bloques (que puede contener una o múltiples transacciones) se registra la hora (horas/minutos/segundos) a modo de sello de tiempo y la secuencia de las transacciones, según las normas consensuadas por los participantes de la red.
El timestamp, cuando se combina con el hash del bloque, sirve como un mecanismo de seguridad robusto que ayuda a prevenir manipulaciones en la cadena.
Como se menciono anteriormente, dado que cada bloque incluye el hash del bloque anterior y su propio timestamp, cualquier intento de alterar la información de un bloque cambiaría su hash y desajustaría la secuencia cronológica registrada en los bloques subsiguientes. Esto hace que la manipulación de registros sea extremadamente difícil sin que sea detectada por los otros nodos de la red.
A su vez, este sellado de tiempo no solo garantiza la seguridad y la transparencia, sino que también es esencial para la función de consenso en la blockchain. Los nodos de la red utilizan el timestamp para validar la autenticidad y la secuencia de los bloques antes de su agregación a la cadena. El consenso sobre qué bloques se consideran válidos y en qué orden se añaden depende en gran medida de la precisión de estos timestamps, asegurando así que todos los participantes de la red mantengan una copia idéntica y actualizada de la cadena.
La implementación de timestamp ejerce un papel crucial en el análisis on-chain, proporcionando una herramienta indispensable para la verificación cronológica y la autenticación de las transacciones registradas. Este registro exacto del tiempo en que cada transacción y bloque son añadidos a la cadena facilita una auditoría detallada y precisa, permitiendo a los analistas rastrear no solo la secuencia de eventos sino también establecer la temporalidad de cada acción dentro de la blockchain.
Esto es especialmente útil en la investigación de actividades sospechosas, donde el orden exacto y el momento de las transacciones pueden ser críticos para establecer la legalidad y la intención detrás de cada operación.
Transacciones
En el contexto de la tecnología blockchain, el término «transacción» se refiere a cualquier evento que modifica el estado de la cadena, lo cual incluye tanto las entradas como las salidas de datos.
Estas transacciones son fundamentales para la funcionalidad de cualquier red de blockchain, ya que son los actos mediante los cuales se transfieren activos entre usuarios, se ejecutan contratos inteligentes o se registran otros tipos de datos.
Una transacción en blockchain se compone de varios elementos esenciales.
En primer lugar, incluye las direcciones del remitente y del destinatario, lo que establece quién envía y quién recibe dentro de la red.
Además, cada transacción puede incluir una variedad de otros campos de datos opcionales, que proporcionan detalles adicionales sobre la misma.
Es importante señalar que, en términos técnicos, el término transacción viene referido a meros cambios, sucesos, acontecimientos que afectan al estado de un bloque en una cadena blockchain. Pueden consistir en entradas o salidas. Desde esta perspectiva, transacción es un paquete de datos incorporados en un bloque que contiene el remitente del envío, el destinatario y otros campos de datos opcionales, como, por ejemplo, el gas utilizado para llevar a cabo dicha transacción.
El proceso de llevar a cabo una transacción en blockchain es riguroso y está altamente regulado por el protocolo de la red. Cada transacción debe ser verificada por los nodos dentro de la red a través de un proceso de consenso antes de ser añadida a un bloque. Este proceso asegura que todas las transacciones sean legítimas y que no se gasten fondos de manera fraudulenta o duplicada.
Una vez que una transacción ha sido confirmada por la red, se registra permanentemente en la cadena de bloques, lo que garantiza su inmutabilidad y resistencia a la manipulación.
Y el registro permanente de transacciones en blockchain ofrece una transparencia y seguridad sin precedentes en comparación con sistemas de registro tradicionales.
Cada transacción es accesible públicamente y puede ser auditada por cualquier usuario en la red, lo que ayuda a prevenir fraudes y corrupción, por ejemplo, mediante el uso de un explorador blockchain.
Finalmente, la eficiencia y la automatización de las transacciones en blockchain son aspectos que revolucionan el modo en que interactuamos y realizamos intercambios digitales. La capacidad de ejecutar transacciones de manera segura y automática, sin necesidad de intermediarios, abre un abanico de posibilidades para innovaciones en múltiples sectores, desde finanzas hasta logística y más allá. En este sentido, comprender el funcionamiento y la estructura de las transacciones en blockchain es esencial para aprovechar al máximo las oportunidades que esta tecnología ofrece.
En consonancia con todo lo desarrollado hasta aca, el meticuloso registro de transacciones en blockchain influye de manera significativa en el análisis on-chain, permitiendo una supervisión y verificación exhaustivas de todas las actividades dentro de la red, conforme cada transacción queda permanentemente grabada en la cadena de bloques con detalles completos sobre su origen, destino, y otros datos relevantes, facilitando un seguimiento preciso y transparente de los flujos de activos y la ejecución de contratos.
Criptoactivos
La tecnología blockchain, como los smart contracts (o smart legal contracts ) que definiremos mas adelante, tienden a contemplar el uso de ciertos elementos necesarios para cumplir los fines a los cuales fueron pensados.
Es a raíz de lo dicho que, casi siempre, encontraremos vinculado al uso de dicha tecnología a los llamados criptoactivos.
Los criptoactivos son la regla general desde donde parten los tokens, los cuales cuando se utilizan como forma de pago que, además, cumplen con la filosofía propia de la tecnología Blockchain y tienen un sistema descentralizado.
Según el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI): “Un criptoactivo es una representación digital de valor que no es emitida ni respaldada por un banco central o una autoridad gubernamental, no está ligada a una moneda fiat determinada, y utiliza criptografía para validar y proteger las transacciones y para controlar la creación de nuevas unidades”.
En la doctrina comparada se ha definido a los criptoactivos como: “…una forma descentralizada de registro y transmisión de valor, que se basan en principios de criptografía para asegurar y verificar transacciones y controlar la creación de nuevas unidades. Los criptoactivos incluyen monedas digitales, como el Bitcoin, y tokens, que pueden representar valores como acciones o activos.
A resumidas cuentas, podemos definirlos como un subtipo de moneda virtual intangible descentralizada que representa valor (otorgado por el mercado) y se encuentra revestida de tecnologías tales como blockchain y criptografía con el fin de garantizar su titularidad y asegurar la integridad de las transacciones que se suceden sobre los mismos. Son unidades de valor, datos, registro en la Blockchain, a los cuales el mercado les establece una valuación.
La definición y el entendimiento de los criptoactivos son esenciales para la realización efectiva del análisis on-chain conforme este tipo de análisis se centrara en las transacciones y los registros de criptoactivos dentro de la cadena de bloques.
Este enfoque es especialmente relevante ya que permite a los analistas rastrear la procedencia y el destino de cada unidad de un criptoactivo determinado, asegurando así una visión clara de cómo se están utilizando y transfiriendo a través de la red. Por ejemplo, el análisis on-chain puede identificar concentraciones de activos en ciertas direcciones o wallets.
Wallet o billetera virtual
Una wallet es un software que permite a un usuario almacenar, enviar y recibir activos digitales.
Se constituye como una base de datos segura y descentralizada que almacena las claves criptográficas del usuario, las cuales se utilizan para firmar transacciones definidas anteriormente.
Es decir, es un instrumento digital que permite a los titulares de criptomonedas recibir, almacenar y transferir dichas criptomonedas.
Principalmente, existen dos tipos principales de wallets criptográficas que revisten mayor uso:
- Software wallet : estos son programas o aplicaciones que se pueden instalar en un ordenador o dispositivo móvil personal y brindan al titular de la criptomoneda el control directo y exclusivo de sus criptomonedas.
- Hardware wallet : estos son dispositivos físicos diseñados específicamente para el almacenamiento de criptomonedas. A menudo se consideran una forma segura de almacenar criptomonedas, ya que están inmunes a los ataques de software y generalmente están desconectados de internet.
Técnicamente, cada wallet address está asociada a un par de claves pública y privada que se utilizan para firmar digitalmente las transacciones y verificar su autenticidad.
La clave pública es una cadena de caracteres alfanuméricos que se utiliza para identificar de forma única a la wallet address y que se puede compartir públicamente.
La clave privada, por otro lado, es una cadena de caracteres que debe mantenerse en secreto y que se utiliza para firmar digitalmente las transacciones. Cualquiera que tenga acceso a la clave privada puede utilizarla para acceder a los fondos en la wallet address y realizar transacciones en su nombre.
Entonces, cada wallet de criptomonedas tiene asociada una clave pública, que se puede compartir con terceros para recibir fondos, y una clave privada, que debe mantenerse confidencial y se utiliza para autorizar transacciones.
Proseguimos al sostener que cuando se envía una transacción a una wallet address, la transacción se verifica utilizando la clave pública asociada a la dirección. Si la transacción es válida, se agrega a la cadena de bloques y se confirma.
Para proceder a la transferencia de un criptoactivo, aquel que quiere enviar primero accederá a su wallet, utilizará la clave pública del beneficiario para indicar así a quién le destinará los criptoactivos y, luego, firmará la transacción con su propia clave privada. Por medio de este procedimiento se acreditará ante la plataforma como titular de los criptoactivos a transmitir y se descartará el doble gasto (disponibilidad del saldo a transmitir). Finalmente, el sistema registra el cambio de titularidad.
Y la comprensión de cómo funcionan las wallets o billeteras virtuales es fundamental para el análisis on-chain. En situaciones donde se disputan la propiedad o la transferencia de criptoactivos, el análisis on-chain puede proporcionar evidencia crucial mediante la verificación de las claves públicas y privadas asociadas a las transacciones en disputa.
Este análisis permite a los expertos visualizar el historial completo de transacciones de una wallet específica, incluyendo la recepción y el envío de fondos, como así también, mediante el empleo de diversas tecnicas, confirmar la autenticidad de las transacciones y la titularidad de los criptoactivos, estableciendo claramente quién controlaba los fondos en los momentos clave, lo cual es crucial para resolver disputas relacionadas con fraudes, robos o malversación de fondos.
Contrato inteligente o Smart contract
Tur Faundez conceptualiza a los contratos legales inteligentes como: aquellos contratos celebrados a través de una página web accesible para las partes cuya forma está constituida por la interfaz de usuario de la aplicación externa y uno o varios programas autoejecutables (smart contracts) residentes en la cadena de bloques con capacidad para interactuar recíprocamente y con dicha interfaz.
Entonces, los smart contracts se ejecutan por sí mismos y no requieren la participación física de alguna de las partes. No son escritos en un idioma tradicional, sino que son elaborados mediante un lenguaje de programación y un código informático, lo cual constituye un gran avance con relación a los contratos electrónicos tradicionales.
Como consecuencia de lo anterior, podemos afirmar, que la expresión contrato inteligente implica la utilización de un software o código informático para la creación, perfeccionamiento y ejecución de las obligaciones respectivas, siendo este último aspecto el más importante para las partes involucradas.
Según Delmonio, los contratos legales inteligentes utilizan la ‘cadena de bloques’ registrando que determinado usuario se compromete, de forma pública aunque preservando su identidad, objeto y causa, a efectuar una prestación en favor de otro (normalmente, un pago) si se verifica el cumplimiento de una condición predeterminada y que normalmente es otra prestación que corresponde realizar este último.
Y podrán desempeñar diversas funciones, dependiendo de su programación, como por ejemplos el cobro desde cuentas relacionadas on otros contratos inteligentes; la transferencia de dinero a la cuenta de un smart contract y, así también, a otras cuentas ya predeterminadas, el envío de instrucciones a distancia a través de redes a dispositivos tecnológicos con el fin de que ejecuten una determinada funcionalidad, entre muchos otros.
Es necesario aclarar que cuando un contrato es registrado en la blockchain, la prestación a ser cumplida ya no puede ser modificada, a prima facie, en razón de las características propias de la cadena de bloques basadas en el principio de integridad y no alteración (procurándose mayor seguridad jurídica), como red pública distribuida y cifrada de manera criptográfica.
Ahora bien, cuando se alega, en el marco de un litigio, que un smart contract es malicioso o defectuoso, el análisis on-chain se vuelve crucial para verificar y auditar el código y las transacciones subyacentes al contrato en cuestión. Permitiria a los expertos examinar de manera detallada cómo se diseñaron las instrucciones del contrato, cómo se activaron y se ejecutaron en respuesta a ciertas condiciones, y si esas operaciones se alinearon con los términos acordados por las partes involucradas.
Al ser inmutables y transparentes, los registros en la blockchain donde residen estos contratos ofrecen una fuente de evidencia imparcial y altamente detallada que puede ser crucial para determinar la responsabilidad en casos de fraude, malversación o errores de programación.
Por ejemplo, si se alega que un smart contract ejecutó automáticamente un pago indebido debido a un fallo de programación o una explotación maliciosa por un tercero, el análisis on-chain puede desglosar el evento, proporcionando registros claros de las transacciones y las condiciones bajo las cuales se ejecutaron, ayudamdo a establecer los hechos objetivos ante un tribunal.
Exploradores blockchain
Los exploradores blockchain son herramientas cruciales en el análisis on-chain, proporcionando una interfaz visual y accesible para interactuar y analizar en detalle la información contenida en la cadena de bloques.
Estas plataformas permiten a los usuarios visualizar transacciones, bloques, direcciones y otros datos relevantes que se registran de forma inmutable en la blockchain.
Para los profesionales legales y analistas forenses, los exploradores ofrecen un recurso invaluable para verificar la autenticidad de las transacciones. A modo de ejemplo, en el contexto del análisis on-chain, un explorador de blockchain permite seguir el rastro de los criptoactivos desde su origen hasta su destino final. Esto es crucial en investigaciones de fraude, lavado de dinero o en la recuperación de activos.
Al proporcionar una visión clara de la cadena de eventos y transacciones, los exploradores facilitan la identificación de patrones sospechosos y la reconstrucción de la trayectoria de los fondos.
Es que la capacidad de presentar una cadena clara de eventos digitales, verificados y registrados públicamente puede ser determinante en la resolución de casos que involucren disputas sobre activos digitales.
En este sentido, los registros mostrados por un explorador blockchain pueden servir como prueba cuasi irrefutable de la realización de una transacción, los participantes involucrados, y la secuencia de eventos, eliminando ambigüedades y fortaleciendo el caso de una de las partes.
Y, aunque las direcciones de blockchain no están directamente vinculadas a identidades personales, la gran cantidad de datos accesibles puede, en ocasiones, ser pieza clave para desanonimizar a los usuarios.
Exchanges
Podemos denominar a los exchanges como las casas de cambio, aquel lugar al cual podemos recurrir para comprar criptoactivos, para cambiar nuestra moneda fiat por criptoactivos e incluso para intercambiar un criptoactivo por otro.
Existen distintos tipos de exchanges. Los trataremos a continuación.
Exchange centralizado
Los exchanges centralizados (CEX) desempeñan un papel fundamental en el ecosistema de los criptoactivos, actuando como intermediarios en las operaciones de compra y venta de estos activos digitales.
Estas plataformas facilitan la interacción entre compradores y vendedores, proporcionando un entorno controlado donde las transacciones se realizan de manera rápida y eficiente.
Esta centralización implica que el exchange actúa como una especie de banco digital, donde los usuarios depositan sus criptoactivos. En este contexto, los exchanges no solo facilitan el comercio de criptomonedas sino que también establecen los precios según la oferta y la demanda del mercado.
Es importante mencionar que gestionan las claves privadas de las cuentas de sus usuarios, proporcionándoles wallets integrada. Esta gestión puede representar tanto una ventaja en términos de comodidad como un riesgo potencial, ya que los usuarios ceden el control de sus claves privadas a una entidad central. Cuestión nada menor que tiene virtual implicancia al momento de efectuar un análisis on chain respecto a un hecho de terminado.
Prosiguiendo, mencionamos que los exchanges centralizados operan como verdaderas empresas establecidas bajo jurisdicciones específicas, lo que significa que están físicamente ubicados en un país determinado y sujetos a todas las regulaciones locales pertinentes. Es decir, están sujetos a las leyes y regulaciones financieras del país en el que operan, lo que incluye medidas de cumplimiento como la verificación de la identidad de los usuarios (KYC) y políticas de lucha contra el lavado de dinero (AML).
Lo anterior los convierte en actores financieros reconocidos y regulados, ofreciendo una capa de seguridad legal pero también exponiéndolos a supervisión gubernamental.
Ahora bien, en el marco de un litigio judicial, el análisis on-chain puede revelar que ciertas transacciones sospechosas o relevantes para el caso, generadas sobre una determinada blockchain se dirigieron hacia o provenían de una wallet que pertenece a un exchange centralizado.
Esta información es crucial ya que, eventualmente, permitirá a las autoridades judiciales solicitar al exchange los detalles sobre la titularidad de las cuentas implicadas en las transacciones.
Es así que el exchange, actuando como custodio de esta información y regulado por leyes específicas, puede ser requerido para proporcionar datos que ayuden a identificar a los individuos detrás de las operaciones sospechosas.
Exchange descentralizado
Los exchanges descentralizados (DEX) representan una alternativa a los modelos centralizados tradicionales al operar bajo un paradigma que mantiene la esencia de la descentralización inherente a la tecnología blockchain.
A diferencia de los exchanges centralizados, los DEX no retienen la custodia de las claves privadas de los usuarios ni controlan directamente las transacciones.
En su lugar, estos exchanges utilizan un protocolo de software automatizado que facilita el encuentro entre compradores y vendedores para que puedan realizar transacciones directamente entre ellos, sin intermediarios.
Los DEX suelen ser menos restrictivos en términos de regulaciones y verificación de identidad, lo que los hace más accesibles globalmente.
Desde el punto de vista técnico, los DEX operan utilizando contratos inteligentes - smart contracts que se ejecutan en la blockchain. Estos contratos manejan automáticamente la lógica de las transacciones y aseguran que todas las condiciones del intercambio sean cumplidas antes de permitir la transferencia de fondos.
Ahora bien, el análisis on-chain de las transacciones realizadas en un DEX puede ser más complejo debido a la naturaleza descentralizada y anónima de estas plataformas, como así también, ante la existencia de smart contracts. Sin embargo, la transparencia inherente a la blockchain permite que todas las transacciones sean rastreables y permanentemente accesibles para análisis.
Esto significa que, aunque los individuos pueden operar bajo seudónimos, sus actividades y el flujo de fondos dentro de la red son completamente visibles y pueden ser examinados detalladamente. Por lo tanto, en casos de disputas, el análisis on-chain sobre los DEX podria proporcionar evidencia crucial al revelar la trayectoria exacta de los criptoactivos y cualquier patrón de transacciones sospechosas.
Análisis on chain
Habiendo hecho un análisis introductorio de los conceptos técnicos que necesariamente influyen e intervienen al momento de efectuarse un análisis on chain, es momento de que prosigamos con la temática en tratamiento.
Pues bien, la tecnología blockchain presenta los siguientes caracteres:
- Integridad de la información . En primer lugar, el hecho de que está constituida por un número variable de nodos interrelacionados entre sí (peer to peer) que, a su vez, comparten en forma encriptada una misma base de datos y en la que los bloques respectivos incluyen el hash criptográfico del bloque previo, así como la marca de tiempo y la información correspondiente de cada una de dichas las transacciones que se plasman. Cada bloque está vinculado al anterior, lo que permite cerrar la cadena hasta su inicio. Es imposible que algún participante de la cadena de bloques modifique la información después de que haya sido registrada.
- Consenso . Para que la información contenida en un bloque sea considerada como verdadera y auténtica, es necesario que todos los participantes del sistema estén de acuerdo en su validez. Los participantes de la blockchain pueden determinar, de mutuo acuerdo, el número de transacciones a ser agregadas en un bloque, así como su secuencia. Otro aspecto que resaltar es que las operaciones contenidas en cada bloque son confirmadas de manera electrónica con la aprobación del 51% de los usuarios.
- Verificación de autoría . En el sentido técnico, la tecnología permite corroborar y validar la identidad de quien envía una transacción.
- Publicidad . Otra ventaja del blockchain es el hecho de que al reflejarse en todos los nodos los datos contenidos en cada bloque, ello le otorga publicidad a dicha información entre sus usuarios.
- Trazabilidad . Todos los nodos pueden verificar el momento en que determinado activo se ha registrado en la cadena de bloques, quién fue su primer titular y todos los ulteriores cambios de titularidad producidos hasta el presente.
Por las razones anteriores, la tecnología blockchain es especialmente adecuada para escenarios en los que se requiera almacenar de forma creciente datos ordenados en el tiempo, sin posibilidad de modificación ni revisión y cuya confianza pretenda ser distribuida en lugar de residir en una entidad certificadora.
Es así que, cuando existe un conflicto o delito que se ha producido al generarse una transacción sobre una determinada blockchain, es que deviene interesante lo que se denomina como “análisis on chain” o “on chain analysis».
El análisis on-chain se refiere al proceso técnico de inspeccionar y analizar directamente los datos que se encuentran registrados en una cadena de bloques.
Este análisis permite a los investigadores rastrear y visualizar todas las transacciones y bloques de manera transparente y detallada.
Es que cada transacción incluida en la blockchain lleva consigo un registro inmutable de datos como los montos transferidos, las direcciones de wallet del remitente y del destinatario, y las fechas y horas exactas de cada operación, siendo esta información es fundamental para entender el flujo de activos digitales y pudiendo ser esencial para identificar patrones de transacciones normales o sospechosas dentro de la red.
Ahora bien, desde la perspectiva jurídica, el análisis on-chain proporciona una herramienta poderosa. En el contexto de investigaciones de delitos o estafas, este tipo de análisis puede ayudar a determinar el origen y el destino final de los fondos ilícitos.
Al ofrecer una visión clara de la cadena de custodia de los activos digitales, el análisis on-chain facilita la tarea de las autoridades para vincular transacciones digitales específicas a individuos o entidades legales.
Esto es crucial para probar la participación en actividades ilegales como el lavado de dinero, el fraude o el financiamiento de actividades delictivas.
Y el análisis on-chain también es invaluable para la recuperación de activos.
En casos de estafas o malversaciones, puede ser utilizado para rastrear y recuperar criptoactivos robados o desviados, identificando las wallets a las que fueron transferidos los fondos y, potencialmente, las identidades detrás de esas wallets.
Pero, el análisis on-chain no solo se limita a su aplicación en el ámbito penal para rastrear delitos financieros y recuperar activos ilícitos; también tiene un vasto potencial en el ámbito civil.
Por ejemplo, en casos de sucesiones y divorcios, donde la división equitativa de bienes es crucial, el análisis on-chain puede ser un recurso inestimable en caso de existir criptoactivos. Permite una visión
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