Los bonos de empresa son un incentivo común para recompensar a los empleados por su dedicación, rendimiento o logros alcanzados. Sin embargo, la gestión de estos pagos requiere un conocimiento preciso de las normas fiscales y de la Seguridad Social para evitar sanciones.
¿En qué consisten los bonos de empresa?
Los bonos son una forma de retribución variable que se basa en la consecución de objetivos empresariales. La empresa tiene la libertad de otorgarlos, ya sea de forma ocasional o mediante acuerdos previos.

Es importante destacar que la empresa no está obligada a pagar el bono si no se alcanzan los objetivos. Sin embargo, la empresa debe dejar claro que el derecho al bonus se extingue al final del ejercicio.
Los bonos abonados en el ejercicio siguiente al devengo deben cotizar a la Seguridad Social prorrateándose a lo largo del periodo de devengo (máximo 12 meses). La cotización se realiza en el año de su devengo, es decir, si el bonus se paga en los primeros meses del año, pero corresponde a objetivos del año anterior, se prorratea durante los 12 meses de ese año anterior.
Tributación de los bonos
Los bonos se consideran como una retribución adicional del trabajador y están sujetos al IRPF. Se deben declarar en la declaración de la renta según la fecha de cobro, no según el devengo. El tipo de IRPF aplicado al bonus será el que le corresponda al trabajador en el mes de cobro.
Todos los bonos obtenidos por rendimientos del trabajo (objetivos, comisiones, etc.) tributan íntegramente en el año de su percepción, sin importar el año de devengo.
Los bonos irregulares (no recurrentes en el tiempo) devengados en varias anualidades (más de dos años) pueden considerarse como una retribución sujeta a una reducción del 30%, siempre que no se haya aplicado esta misma reducción en los cinco años anteriores sobre otros rendimientos plurianuales.
Tipos de bonos
Existen diferentes tipos de bonos, como:
- Bonos en efectivo: Son los más comunes y se pagan directamente al trabajador.
- Bonos en acciones: Se pagan con acciones de la empresa. Pueden estar exentos de tributación hasta 1000 euros si cumplen determinadas condiciones.
Para que los bonos en acciones estén exentos de tributación deben cumplir con los siguientes requisitos:
- Deben estar establecidos en la política retributiva de la empresa.
- Los perceptores, junto con sus familiares hasta el segundo grado de consanguinidad, no pueden superar el 5% de acciones de la compañía.
- Las acciones deben mantenerse durante un mínimo de tres años desde el momento de entrega.
La correcta gestión de los bonos de empresa es fundamental para las empresas. Es importante contar con un buen asesoramiento en gestión de nóminas y recursos humanos para determinar la naturaleza del bono y garantizar la correcta aplicación de las normas fiscales y de la Seguridad Social.
Consultas habituales sobre bonos de empresa:
- ¿Cómo se calcula el importe del bono?
- ¿Qué tipo de bono es el más adecuado para mi empresa?
- ¿Cómo se contabilizan los bonos en la empresa?
- ¿Qué impuestos se deben pagar por los bonos?
- ¿Qué tipo de contrato laboral se necesita para un bono?
Tabla comparativa de tipos de bonos:
| Tipo de bono | Características | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|---|
| Bono en efectivo | Se paga directamente al trabajador | Simple y fácil de administrar | Puede aumentar la carga fiscal del trabajador |
| Bono en acciones | Se paga con acciones de la empresa | Puede incentivar la lealtad del trabajador | Puede ser complejo de administrar |
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Bonos de empresa: tributación, cotización y tipos puedes visitar la categoría Finanzas / Inversiones.
