Cómo cubrir el riesgo de tasa de interés de los bonos

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El riesgo de tasa de interés es la posibilidad de que las inversiones sufran pérdidas debido a un aumento de las tasas de interés vigentes para los nuevos instrumentos de deuda. Si las tasas de interés aumentan, por ejemplo, el valor de un bono u otra inversión de renta fija en el mercado secundario disminuirá. El cambio en el precio de un bono dado un cambio en las tasas de interés se conoce como su duración.

El riesgo de tasa de interés se puede reducir comprando bonos con diferentes duraciones o utilizando coberturas para las inversiones de renta fija con swaps de tasas de interés, opciones u otros derivados de tasas de interés.

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Entendiendo el riesgo de tasa de interés

Los cambios en las tasas de interés pueden afectar a muchas inversiones, pero impactan de manera más directa en el valor de los bonos y otros valores de renta fija. Los tenedores de bonos, por lo tanto, monitorean cuidadosamente las tasas de interés y toman decisiones basadas en cómo se percibe que cambiarán las tasas de interés a lo largo del tiempo.

Para los valores de renta fija, a medida que las tasas de interés aumentan, los precios de los valores caen (y viceversa). Esto se debe a que cuando las tasas de interés aumentan, el costo de oportunidad de mantener esos bonos aumenta, es decir, el costo de perder una inversión aún mejor es mayor. Las tasas ganadas en los bonos, por lo tanto, tienen menos atractivo a medida que las tasas aumentan, por lo que si un bono que paga una tasa fija del 5% se negocia a su valor nominal de $1,000 cuando las tasas de interés vigentes también están en el 5%, se vuelve mucho menos atractivo ganar ese mismo 5% cuando las tasas en otros lugares comienzan a subir a, digamos, 6% o 7%.

Para compensar esta desventaja económica en el mercado, el valor de estos bonos debe caer, porque ¿quién querrá poseer una tasa de interés del 5% cuando pueden obtener el 7% con algún bono diferente?

Por lo tanto, para los bonos que tienen una tasa fija, cuando las tasas de interés aumentan a un punto por encima de ese nivel fijo, los inversores cambian a inversiones que reflejan la tasa de interés más alta. Los valores que se emitieron antes del cambio en la tasa de interés pueden competir con las nuevas emisiones solo al bajar sus precios.

El riesgo de tasa de interés se puede gestionar mediante estrategias de cobertura o diversificación que reducen la duración efectiva de una cartera o anulan el efecto de los cambios en las tasas. (Para obtener más información sobre esto, consulte Gestión del riesgo de tasa de interés).

Ejemplo de riesgo de tasa de interés

Por ejemplo, digamos que un inversor compra un bono de $500 a cinco años con un cupón del 3%. Luego, las tasas de interés suben al 4%. El inversor tendrá problemas para vender el bono cuando las nuevas ofertas de bonos con tasas más atractivas ingresen al mercado. La menor demanda también desencadena precios más bajos en el mercado secundario. El valor de mercado del bono puede caer por debajo de su precio de compra original.

Lo contrario también es cierto. Un bono que produce un rendimiento del 5% tiene más valor si las tasas de interés disminuyen por debajo de este nivel, ya que el tenedor del bono recibe una tasa de retorno fija favorable en relación con el mercado.

Sensibilidad del precio del bono

El valor de los valores de renta fija existentes con diferentes fechas de vencimiento disminuye en diferentes grados cuando las tasas de interés del mercado aumentan. Este fenómeno se conoce como " sensibilidad del precio " y se mide por la duración del bono.

Por ejemplo, suponga que hay dos valores de renta fija, uno que vence en un año y otro que vence en 10 años. Cuando las tasas de interés del mercado aumentan, el propietario del valor de un año puede reinvertir en un valor de tasa más alta después de aferrarse al bono con un rendimiento más bajo durante un año como máximo. Pero el propietario del valor de 10 años está atascado con una tasa más baja durante nueve años más.

Eso justifica un valor de precio más bajo para el valor a más largo plazo. Cuanto más tiempo tenga una seguridad hasta su vencimiento, más disminuirá su precio en relación con un aumento dado en las tasas de interés.

Tenga en cuenta que esta sensibilidad del precio ocurre a una tasa decreciente. Un bono a 10 años es significativamente más sensible que un bono a un año, pero un bono a 20 años es solo ligeramente menos sensible que uno a 30 años.

La prima de riesgo de vencimiento

Un bono a largo plazo generalmente ofrece una prima de riesgo de vencimiento en forma de una tasa de retorno más alta incorporada para compensar el riesgo adicional de cambios en las tasas de interés a lo largo del tiempo. La mayor duración de los valores a más largo plazo significa un mayor riesgo de tasa de interés para esos valores. Para compensar a los inversores por asumir más riesgo, las tasas de retorno esperadas de los valores a más largo plazo suelen ser más altas que las tasas de los valores a más corto plazo. Esto se conoce como la prima de riesgo de vencimiento.

Otras primas de riesgo, como las primas de riesgo de incumplimiento y las primas de riesgo de liquidez, pueden determinar las tasas ofrecidas en los bonos.

¿Qué es el riesgo de tasas?

El riesgo de tipo de interés o riesgo de intereses es el que se deriva de las fluctuaciones en los tipos de interés de los activos y pasivos que cualquier agente económico mantiene en cartera. Las posibles causas de variación de los tipos de interés, de forma resumida, se exponen a continuación:

  • Política monetaria de control de la cantidad de dinero en circulación.
  • Déficit público , compitiendo con el sector privado por los recursos disponibles.
  • Tasa de inflación , como explicación del tipo nominal.
  • Tipos de interés exteriores .

En general, todos los agentes económicos se encuentran expuestos de una u otra forma al riesgo de tipo de interés. Entidades financieras, empresas, inversores institucionales e inversores individuales en mayor o menor medida se encuentran amenazados por la posibilidad de variación del precio del dinero. Sin embargo, no a todos les influye de la misma manera si el tipo se desplaza en una u otra dirección.

El tipo de interés es la remuneración del uso de dinero, esto es el precio del tiempo. Este precio podrá ser fijo o variable, de manera que prestamista y prestatario asumirán un riesgo de tipo de interés en función del sentido de la variación de dicho precio, o dicho de otra forma, cada agente asume el riesgo que desea en función de sus expectativas, traspasando el restante riesgo de la variación al otro agente. Este riesgo es característico de la estructura financiera de la empresa, aunque también afectará a toda inversión a plazo.

De esta forma habrá que distinguir si la empresa tiene contratado un tipo de interés fijo o variable, de forma que:

  • Si la empresa tiene contratado un tipo de interés fijo, en principio no le afectará el riesgo de tipo de interés, pero sí tendrá un riesgo derivado del coste de oportunidad derivado de la variación del tipo de interés y de la posición que tenga la empresa, de forma que:
    • Posición activa : subidas del tipo de interés supondrán un coste de oportunidad, en cambio si el tipo baja, la empresa estará cubierta del riesgo, y además obtendrá un resultado superior al rendimiento del mercado.
    • Posición pasiva : bajadas del tipo de interés supondrá un coste de oportunidad al estar endeudado a un tipo superior, en cambio si el tipo sube, la empresa estará cubierta pagando un tipo inferior al del mercado.
  • Si la empresa se endeuda o invierte a tipo variable, el riesgo de la posición pasiva vendrá dado por las subidas del tipo, y para la posición activa si baja.

El rendimiento de un título de renta fija o el coste de una financiación ajena, según se mire, se puede descomponer en elementos más simples, cuya suma será el tipo final:

  • Rentabilidad real de los activos sin riesgo de crédito, esto es, deuda pública de igual vencimiento.
  • Prima por riesgo de crédito del emisor.
  • Prima por expectativas sobre la inflación .
  • Prima por riesgo de liquidez .
  • Prima por riesgo de tipo de interés .

A esto habrá que añadir, si el título se negocia internacionalmente:

  • Prima por riesgo-país del emisor.
  • Prima por riesgo de tipo de cambio .

La suma de estos componentes dará como resultado el tipo nominal, es decir, el tanto por ciento que al multiplicar por el nominal dará lugar al coste a abonar por el emisor. Teóricamente el rendimiento real, calculado al comienzo del período de inversión, que obtiene el inversor coincidirá con dicho tipo, puesto que se está realizando el cálculo de la tasa interna de retorno suponiendo que el inversor podrá colocar todos los flujos intermedios al tipo de la emisión, pero al calcular el tipo real o tasa interna de retorno final (TIR), se actualizarán todos los flujos que genere el título a lo largo de su vida teniendo en cuenta la variación de tipos de interés en ese período, y por tanto del tipo de reinversión. A esto se añadiría, si el inversor es no residente, la variación del tipo de cambio cada vez que cambie un flujo intermedio a su divisa o a otra distinta a aquélla en la que viene denominado el título.

Resumiendo todo lo anterior, se comprueba que la incidencia de las variaciones del tipo de interés es doble, siendo esto la justificación de la prima de riesgo de tipo de interés:

  1. Riesgo de reinversión , de los flujos intermedios. El resultado de la variación del tipo de interés dependerá de la posición, así:
    • Posición activa , esto es, inversor o acreedor: si el tipo sube se beneficiará de un mayor rendimiento final, y si el tipo baja estará reinvirtiendo los flujos a un tipo inferior al nominal con lo que el rendimiento final será menor que el que estimó inicialmente.
    • Posición pasiva , esto es, deudor: si el tipo baja se beneficiará, pues podrá refinanciar su deuda a un tipo menor al inicial, y si el tipo sube tendrá un coste de refinanciación mayor.
  2. Riesgo de precio , si el título se vende antes de su vencimiento, o el deudor amortiza anticipadamente su deuda comprándola en el mercado. El resultado de la variación del tipo de interés será pues:
    • Posición activa : si el tipo sube el precio bajará, con lo cual el rendimiento final será menor que el esperado, en cambio si el tipo baja, el precio subirá y el rendimiento final será mayor.
    • Posición pasiva : en este caso subidas del tipo supondrán una disminución del precio y por tanto del coste final, mientras que bajadas del tipo supondrán incrementos del precio, y por ende un mayor coste final.

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