El panorama económico mundial ha experimentado un cambio notable con la entrada inesperada de Japón en recesión. Su economía se ha contraído por segundo trimestre consecutivo, lo que ha llevado a la pérdida del tercer puesto de los países más ricos del entorno por producto interno bruto (PIB) frente a Alemania.
La Oficina del Gabinete de Japón reveló que el PIB nipón cayó un 0,4% en los últimos tres meses de 2023 en comparación con el mismo período en 2022, continuando la tendencia descendente iniciada en los tres meses anteriores, con una reducción del 3,3%. Estas cifras contrastan con las predicciones de los economistas, quienes esperaban un crecimiento de más del 1% en el último trimestre del año.
Dos trimestres consecutivos de contracción económica definen la típica recesión técnica. En octubre, el Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipó que Alemania superaría a Japón como la tercera economía mundial tomando como referencia el dólar estadounidense. Este cambio de ranking se confirmará una vez que ambos países publiquen las versiones finales de sus cifras económicas.
Las Causas de la Recesión
La caída de la economía japonesa se atribuye a una serie de factores interconectados, entre los que se encuentran:
Un Yen Débil
La debilidad del yen frente al dólar estadounidense ha sido uno de los principales impulsores de la recesión. El economista Neil Newman explicó que la economía de Japón valía alrededor de US$4,2 billones en 2023, mientras que la de Alemania se situó cerca de US$4,4 billones. Según Newman, si el yen se recupera, Japón podría regresar al podio de la economía global.
La gerente del FMI, Gita Gopinath, mencionó en una conferencia de prensa en Tokio que la devaluación del yen de un 9% frente al dólar estadounidense en 2023 fue una razón significativa para la posible caída de Japón en el ranking.
A pesar de esta debilidad, el yen ha contribuido al incremento de las cotizaciones de algunas de las empresas más grandes de Japón, ya que hace que las exportaciones de bienes como automóviles sean más baratas en los mercados extranjeros.
El Banco de Japón introdujo intereses negativos en 2016 para incentivar el consumo y las inversiones, pero esta política ha tenido un efecto negativo en el valor del yen al hacerlo menos atractivo para los inversores globales.
Caída de la Demanda
Al igual que en otras grandes economías del entorno, Japón experimenta un aumento del costo de vida e incremento de precios. El ministro de Economía japonés, Yoshitaka Shindo, destacó la necesidad de un crecimiento salarial sólido para apuntalar el consumo, que describió como "falto de impulso" debido a la inflación.
El consumo privado, que representa más de la mitad de la actividad económica japonesa, cayó un 0,2% en el último trimestre, frente a las predicciones de un 0,1% de crecimiento. Este descenso se atribuyó al aumento del costo de vida y las altas temperaturas, que desmotivaron a los hogares a comer fuera y comprar ropa de invierno.
Los gastos de capital, otro indicador clave del sector privado, también se contrajeron un 0,1%, frente a las predicciones de 0,3% de ganancias. Este es el tercer trimestre consecutivo que el consumo privado y los gastos de capital se contraen, lo que ha contribuido a la ralentización de la economía.
El Problema del Envejecimiento Poblacional
Más allá de los indicadores mencionados, la economía japonesa continúa enfrentando el desafío del envejecimiento poblacional, un problema que lleva décadas sin poder revertir. En septiembre de 2023, Japón registró que una de cada 10 personas tenía más de 80 años por primera vez en la historia. Cerca de un tercio de la población japonesa (29,1%) tiene 65 años o más.
Japón tiene uno de los ratios de nacimientos más bajos del entorno y ha tenido dificultades para proveer bienes a su población envejecida. El primer ministro japonés, Fumio Kishida, advirtió en enero de 2023 que el país está cerca de no poder funcionar como sociedad debido a la caída de nacimientos. Este problema es particularmente agudo en Japón debido a la alta esperanza de vida, lo que se traduce en más personas mayores y menos trabajadores para ayudar a mantenerlas.
Las Consecuencias de la Recesión
A pesar de que la economía japonesa creció un 1,9% en 2023, los resultados de los últimos meses y el sorpaso de Alemania encendieron las alarmas. El ministro Shindo enfatizó la necesidad de promover reformas estructurales y crear una nueva fase de crecimiento. Para impulsar un crecimiento económico sostenible, el gobierno se enfoca en apoyar los aumentos salariales.
Aunque los economistas son optimistas sobre la recuperación de Japón si se fortalece el yen, el FMI proyecta que India podría superar tanto a Japón como a Alemania entre 2026 y 2027, impulsada por su creciente población joven.
Recesión también en Reino Unido
Las malas noticias no se limitaron a Japón. Reino Unido también entró en recesión tras confirmarse una nueva contracción económica por segundo trimestre consecutivo. El PIB británico se redujo un 0,3% entre octubre y diciembre después de caer un 0,1% en el trimestre anterior. La ralentización económica ha sido común en los últimos meses entre los países del G7, con la excepción de Estados Unidos, cuyo PIB superó las predicciones creciendo un 3,3% en los últimos tres meses de 202Sin embargo, por el momento, solo Reino Unido y Japón han caído en recesión.
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